Rosario Castellanos

Oficio de tinieblas

En 1867, en San Cristóbal de Las Casas, un grupo de indios chamulas se levantó en armas. Este hecho culminó con la crucifixión de uno de ellos, al que los amotinados proclamaron como el Cristo indígena. Rosario Castellanos penetra en esta novela las circunstancias y la psicología de los personajes que intervinieron en esos acontecimientos. Estas páginas atrapan el tiempo indígena en su naturaleza cíclica y ceremonial; pero más aún, se convierten en el reflejo universal de aquellos seres humanos determinados por una cultura milenaria cuyo choque con Occidente los ha herido y transformado. La joven que leía a Simone Weil en Chiapas comprendió, con ella, que el poder que une y destruye no es unívoco: proviene lo mismo del opresor que del oprimido.
463 páginas impresas
Propietario de los derechos de autor
Bookwire
Publicación original
2018
Año de publicación
2018
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Opiniones

    Sandy Jaguarcompartió su opiniónhace 2 años
    💡He aprendido mucho
    🎯Justo en el blanco
    💧Prepárate para llorar

    De las mejores novelas mexicanas. Enfrenta las dos caras de un México profundamente dividido entre opresores y oprimidos.

    Mariana Nomáscompartió su opiniónel año pasado
    👍Me gustó
    🔮Profundo
    🚀Adictivo

    fue como ir en el lomo de un tigre por el ojo de un huracán.

    Amparo Ortegacompartió su opiniónhace 6 meses
    👍Me gustó
    🎯Justo en el blanco

Citas

    Emmanuel Razocompartió una citaanteayer
    Y estos hombres vinieron como de otro mundo. Llevaban el sol en la cara y hablaban lengua altiva, lengua que sobrecoge el corazón de quien escucha. Idioma, no como el tzotzil que se dice también en sueños, sino férreo instrumento de señorío, arma de conquista, punta del látigo de la ley. Porque ¿cómo, sino en castilla, se pronuncia la orden y se declara la sentencia? ¿Y cómo amonestar y cómo premiar sino en castilla?
    Teresacompartió una citahace 5 días
    Pero las personas que vamos siendo sucesivamente no se pierden jamás, no se entierran. Sobreviven, se esconden y en cuanto un resquicio favorable se les abre, asoman otra vez a la escena y se instalan en el sitio de honor
    Teresacompartió una citahace 7 días
    ¿Pero quién, cuando avanza con el impulso del castigo, se detiene a verificar? ¿Quién distingue la cara de un indio culpable de la cara de un indio inocente? ¿Quién escucha los alegatos en una lengua confusa y atropellada que siempre ha considerado indigna de ser comprendida?

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