Melancolía y suicidios literarios, Toni Montesinos
Toni Montesinos

Melancolía y suicidios literarios

239 páginas impresas
En Melancolía y suicidios literarios Toni Montesinos rastrea los caminos que a lo largo de la historia comunican la reflexión sobre el suicidio con las decisiones finales de aquellos escritores, filósofos y artistas que llevaron aquella idea a término. Más allá del estereotipo sociológico o psicológico, este libro aborda desde el campo de la literatura el estudio de la pareja «suicidio-melancolía», que tras un largo noviazgo de siglos, adquiere una presencia realmente desorbitada en el siglo XX, en el que proliferó de manera apabullante, oculta tras tecnicismos y enterrada bajo la sombra de la incomprensión.
Su temperamento melancólico hace al suicida víctima de la bilis negra, lo cual, como sabemos desde Aristóteles, no le convierte necesariamente en un enfermo, pero sí le condena a una cierta propensión a la enfermedad que los modernos conocemos como depresión. Por culpa de la bilis negra, uno de los cuatro humores clásicos, el suicida no tolera la sobriedad fría de la vida, y la melancolía le convierte en un ser excepcional que, según Platón, lo emparenta con héroes trágicos como Áyax o Heracles. Como hijo de Saturno, el melancólico-suicida está relacionado con el geómetra, el que domina “el arte de la medida”, la ciencia del peso y del número, y en definitiva, de la sabiduría y la escritura. Él posee las llaves, el poder del artista, y preso del taedium vitae, decide interrumpir el orden.
Hijos de Saturno fueron Antístenes, Diógenes de Sínope, Zenón de Citio, Empédocles, Epicuro o Séneca, en la Antigüedad. El Romanticismo y el joven Werther hicieron suicidas a Karoline von Günderode, Alfred de Musset, Sophie Risteau, Camilo Castelo Branco, Mariano José de Larra, Antero de Quental o lord Robert Castlereagh. Finalmente, el siglo xx nos ha traído los suicidios de Ernest Hemingway, Virginia Woolf, Arthur Koestler, Cesare Pavese, Primo Levi, Stefan Zweig, Walter Benjamin o Alejandra Pizarnik.
Publicación original
2016
Para leer este libro carga un archivo EPUB o FB2 en Bookmate. ¿Cómo puedo cargar un libro?
Buscar en Google
Opinión
Agregar a la estantería
51Lectores
0Estanterías
0Opiniones
7Citas

Opiniones

👍
👎
💧
🐼
💤
💩
💀
🙈
🔮
💡
🎯
💞
🌴
🚀
😄

¿Qué te pareció el libro?

Inicia sesión o regístrate
Edith Calderón
Edith Calderóncompartió una citahace 4 meses
«El suicida nace muerto a la vida
b2097980519
b2097980519compartió una citahace 2 años
No hay mayor causa de melancolía que la ociosidad, y “no hay mejor cura que la actividad”, como sostiene Rhazes». De
book1721523
book1721523compartió una citahace 2 años
Lev Tolstói anotó en su diario, el 13 de julio de 1852: «El suicidio es la expresión y la prueba más evidente de la existencia del alma; y su existencia es la prueba de su inmortalidad».
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)