Enza García Arreaza

Plegarias para un zorro

Los cuentos que forman este volumen son el resultado de una alquimia inusual: el aliento de lo sagrado que tienen las historias tradicionales se funde con la crudeza de la realidad inmediata y el minimalismo contemporáneo. En estos relatos, la violencia y el temor son signos de la fragilidad y la contradicción humanas, que aparecen como trazos minúsculos en la serenidad de la naturaleza y en la inmensidad del mundo. Plegarias para un zorro, de Enza García Arreaza, es una colección de cuentos contundentes pero también delicados, sensibles pero agudos en su observación de la realidad, generosos en el uso de la imaginación y, sobre todo, notables y memorables por su belleza.
—Nora de la cruz
112 páginas impresas
Publicación original
2018

Opiniones

    Ana E Borrutcompartió su opiniónel año pasado
    👍Me gustó
    🔮Profundo
    💡He aprendido mucho
    🌴Perfecto para la playa
    🚀Adictivo

    Entre charlas fantasmales, ausencias memorables, recuerdos olvidados y tintes maliciosos... Estas mujeres se volverán entrañables junto con los vetustos hombres...

    Diego Salvatore Cabreracompartió su opiniónel año pasado
    👍Me gustó

    Fue un libro con el que llegué por accidente en la búsqueda de una lectura ligera, una antología de cuentos que lowkey están del alguna manera conectadas.

    El intercambio de cultura entre diferentes entornos en donde se resalta las diferencias en temas como el matrimonio, la familia, el sexo, las relaciones entre mujeres y el machismo.

    Hubo en algunos cuentos en los que me sentí algo perdido y que me tardé en agarrarles un poco la onda, pero fueron interesantes.

    KarinPottercompartió su opiniónhace 6 meses
    👍Me gustó
    🎯Justo en el blanco

Citas

    Gilberto Julio Marquina Castillocompartió una citahace 2 meses
    El tiempo significa sucesión, y la sucesión, cambio: la eternidad debe, pues, perturbarlos horarios del sentimiento.
    VLADIMIR NABOKOV
    Mariana Nomáscompartió una citahace 6 meses
    Mentía al decir que no estaba asustado. ¡Estaba muy asustado! ¡Estaba lejos de casa! Nunca había escuchado algo como eso: en su país los muertos silbaban en el monte o castigaban a los hombres infieles, pero no eran niños.
    alejandro carmonacompartió una citahace 9 meses
    Debes entender que los hombres no somos profundos como el mar ni complejos como los astros.

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