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Libros
Alessandro Baricco

Novecento

En los años de entreguerras, un transatlántico, el Virginian, recorría las rutas entre Europa y América, con su carga de millonarios, de turistas, de emigrantes… En el Virginian tocaba cada noche un pianista extraordinario, llamado Novecento, con una técnica maravillosa, capaz de arrancar notas mágicas, inauditas. Se hablaba de su inusitado duelo pianístico nada menos que con Jelly Roll Morton, el inventor del jazz… Se decía que el melancólico pianista había nacido en el barco, del que jamás habría descendido. Se decía que nadie sabía la razón. Un monólogo teatral, recientemente llevado al cine por Giuseppe Tornatore con el título La leyenda del pianista en el océano, del que Alessandro Baricco ha afirmado: «Más que un texto teatral, lo considero una novela corta o un relato largo, surgido tras la estela de Océano mar, como si en esta novela no hubiera podido contar todas las historias que quería.»
46 páginas impresas
Publicación original
2006
Año de publicación
2006
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👍👎

Opiniones

  • Pau Barrazacompartió su opiniónhace 3 años
    👍Me gustó
    🐼Adorable
    💧Prepárate para llorar

    ¿Has enfrentado un libro que tiene alma propia? Alessandro Baricco es experto en traslucir anhelos y sentimientos con cada palabra y Danny Boodman T.D. Lemon Novecento es un personaje que jamás te abandonara, pues su voz alcanza el rincón más vulnerable de tu corazón. Léelo, ve la película, vuelve a leerlo y así, habrás aprendido a soñar.
    -pb ✨

  • María Ruizcompartió su opiniónhace 6 años
    🚀Adictivo

    Cada frase de Baricco es deliciosa y sus personajes son increíbles.

  • Ann Lopcompartió su opiniónel año pasado
    👍Me gustó
    🎯Justo en el blanco
    🚀Adictivo
    🐼Adorable

    Las historias breves que te viajan en mínimas palabras Justo eso encontrarás en Novecento, cuando lo terminas casi piensas que lo has vivido casi todo a excepción del tan esperado final, ese finito dentro de la vasta vida que un día ha de terminar🤫

Citas

  • Lu Avila Sanchezcompartió una citahace 4 años
    Uña y carne. Y para siempre. Nos pasamos todo el tiempo contando lo que podría costar en dólares todo lo que habíamos roto. Y cuanto más subía la cuenta, más nos reíamos. Y si pienso en ello, me parece que aquello era ser feliz. O algo parecido.
  • Irasema Fernándezcompartió una citahace 4 meses
    Imagínate: un piano. Las teclas empiezan. Las teclas acaban. Tú sabes que hay ochenta y ocho, sobre eso nadie puede engañarte. No son infinitas. Tú eres infinito, y con esas teclas es infinita la música que puedes crear. Ellas son ochenta y ocho. Tú eres infinito. Eso a mí me gusta. Es fácil vivir con eso. Pero si tú /

    Pero si yo subo a esa escalerilla, y frente a mí /

    Pero si yo subo a esa escalerilla, y frente a mí se extiende un teclado con millones de teclas, millones y trillones /

    Millones y trillones de teclas, que nunca se terminan y ésa es la verdad, que nunca se terminan y que ese teclado es infinito /

    Si ese teclado es infinito, entonces /

    En ese teclado no hay una música que puedas tocar. Te has sentado en un taburete equivocado: ése es el piano en el que toca Dios /

    ¡Por los clavos de Cristo!, pero ¿tú viste aquellas calles? /

    Contando sólo las calles, las había a millares, ¿cómo os las arregláis para escoger una? /

    Para escoger una mujer /

    Una casa, una tierra que sea la vuestra, un paisaje para mirar, una forma de morir /

    Todo ese mundo /

    Ese mundo encima que ni siquiera sabes dónde acaba /

    Y cuánto hay /

    ¿No tenéis miedo de acabar destrozados sólo con pensar en esa enormidad, sólo con pensar en ella? Y para vivirla... /

    Yo nací en este barco. Y por aquí pasaba el mundo, pero a razón de dos mil personas cada vez. Y aquí había también deseos, pero no más de los que caben entre una proa y una popa. Tocabas tu felicidad sobre un teclado que no era infinito.
  • Berenice Torrescompartió una citahace 9 meses
    Sabía escuchar. Y sabía leer. No los libros, eso lo sabe hacer cualquiera, sabía leer a la gente. Los signos que la gente lleva encima: lugares, ruidos, olores, su tierra, su historia...

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