Alessandro Baricco

Novecento

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Lu Avila Sanchezcompartió una citahace 2 meses
Uña y carne. Y para siempre. Nos pasamos todo el tiempo contando lo que podría costar en dólares todo lo que habíamos roto. Y cuanto más subía la cuenta, más nos reíamos. Y si pienso en ello, me parece que aquello era ser feliz. O algo parecido.
Brencompartió una citahace 2 meses
Yo, que no fui capaz de bajar de este barco, para salvarme me bajé de mi vida. Escalón a escalón. Y cada escalón era un deseo. A cada nuevo paso, un deseo al que decía adiós.
Brencompartió una citahace 2 meses
Así lo aprendí yo. La tierra es un barco demasiado grande para mí. Es un viaje demasiado largo. Es una mujer demasiado hermosa. Es un perfume demasiado intenso. Es una música que no sé tocar. Perdonadme. Pero no voy a bajar. Dejadme volver atrás.
Por favor /
Brencompartió una citahace 2 meses
Ese mundo encima que ni siquiera sabes dónde acaba /
Brencompartió una citahace 2 meses
cómo os las arregláis para escoger una? /
Para escoger una mujer /
Una casa, una tierra que sea la vuestra, un paisaje para mirar, una forma de morir /
Brencompartió una citahace 2 meses
bía tocar la trompeta. Es sorprendente lo inútil que resulta tocar la trompeta cuando hay una guerra alrededor. Y encima. Que no te suelta.
Brencompartió una citahace 2 meses
diciéndonos allí todas las cosas que no pueden ser dichas con palabras.
Brencompartió una citahace 2 meses
uando ves un tren y piensas tengo que largarme de aquí. Cuando te miras en el espejo y te das cuenta de que eres viejo.
Brencompartió una citahace 2 meses
Cuando se cae un cuadro. Cuando despiertas una mañana y ya no la amas.
Brencompartió una citahace 2 meses
el inventor del jazz. Tocaba el piano. Siempre sentado un poco fuera del taburete, y con dos manos que eran mariposas. Ligerísimas. Había empezado en los burdeles de Nueva Orleans, y allí había aprendido a rozar las teclas y a acariciar notas:
Brencompartió una citahace 2 meses
En eso era un genio. Nada que objetar. Sabía escuchar. Y sabía leer. No los libros, eso lo sabe hacer cualquiera, sabía leer a la gente. Los signos que la gente lleva encima: lugares, ruidos, olores, su tierra, su historia...
Brencompartió una citahace 2 meses
Y así el viejo Danny murió en la sexta carrera de Chicago, en que ganó Agua potable con dos cuerpos de ventaja sobre Sopa de verduras y cinco sobre Maquillaje azul. El hecho es que, con aquellos nombres, no pudo no reírse y, riéndose, la palmó
Brencompartió una citahace 2 meses
«No estás jodido verdaderamente mientras tengas una buena historia a cuestas y alguien a quien contársela.»
Brencompartió una citahace 2 meses
Con la que Dios bailaría si fuera negro
Brencompartió una citahace 2 meses
Tocábamos porque el océano es grande y da miedo, tocábamos para que la gente no notara el paso del tiempo, y se olvidara de dónde estaba, y de quién era. Tocábamos para hacer que bailaran, porque si bailas no puedes morir, y te sientes Dios. Y tocábamos ragtime, porque es la música con la que Dios baila cuando nadie lo ve.
Brencompartió una citahace 2 meses
En los ojos de la gente puede verse lo que verán, no lo que han visto. Así decía: lo que verán
Adrian Xicotencatlcompartió una citahace 3 meses
«No estás jodido verdaderamente mientras tengas una buena historia a cuestas y alguien a quien contársela.»
Lilián Carrascocompartió una citahace 3 meses
Yo, que no fui capaz de bajar de este barco, para salvarme me bajé de mi vida. Escalón a escalón. Y cada escalón era un deseo. A cada nuevo paso, un deseo al que decía adiós.
Lilián Carrascocompartió una citahace 3 meses
En aquel barco tragado por la oscuridad, el último recuerdo de él es una voz, casi solamente, despacio, hablando
Lilián Carrascocompartió una citahace 3 meses
Ahora sé que Novecento había decidido sentarse ante las teclas blancas y negras de su vida y empezar a tocar una música absurda y genial, complicada pero hermosa, la más grande de todas. Y que, con aquella música, bailaría los años que le quedaran. Y que nunca más sería infeliz.
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