A ratos cansa un preciosismo casi culterano. Son tres cuentos y una sola sintaxis. Me parece que les falta barro, sudor y lágrimas (o risas) Hay una fascinación por lo barroco que habla de un cosmos en sí mismo. El lenguaje es su mejor logro, hay toda una pirotecnia del idioma. Sin embargo es frío como un reloj que sólo tictea. Creo.