hay que aprender a aprender y a enseñar, siempre desde las investigaciones científicas que lo avalen), de sabiduría que se transmite amorosamente, como en el “Tao te Ching para padres”:
Vayan por una lenta y cuidadosa caminata.
Muéstrenles cada pequeña cosa que los atraiga.
Presten atención a cada pequeña cosa que los llame a ellos.
No busquen lecciones o enseñar grandes hechos.
Sólo miren.
La lección se enseñará a sí misma.