Libros
Pilar Adón

Eterno amor

En una apartada residencia ubicada en la ladera de un monte vive un grupo de mujeres cuya existencia se consagra al cuidado y vigilancia de unos chicos. Nadie utiliza su nombre verdadero. Las relaciones entre ellos se basan en la eficacia de unas reglas que todos aceptan calladamente, y que marcan el ritmo de sus días. Hasta que, en esa atmósfera opresiva, acechante, la directora anuncia que va a llegar un preceptor y que tendrán que acogerle. Aunque no quieran.
Conocida por la extraordinaria fascinación que provocan sus historias, Pilar Adón nos sitúa en el paisaje secreto de una comunidad en la que se establecen vínculos más fuertes de lo imaginable, y que atesora un universo cerrado donde la complicidad y la belleza pueden aflorar de repente. Remate perfecto son las magníficas ilustraciones de Kike de la Rubia, que dan textura y color a un texto eterno.
63 páginas impresas
Propietario de los derechos de autor
Bookwire
Publicación original
2021
Año de publicación
2021
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Opiniones

  • Ana Saenzcompartió su opiniónhace 3 años
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    🐼Adorable

Citas

  • Cristian David Hernandez Chavescompartió una citahace 3 años
    Cuando me explicaba que todo en la vida suponía un cambio. Que las familias cambiaban, los cuerpos cambiaban. Se transformaban los animales y las sombras de los árboles, más prolongadas, más reducidas. Las hormigas aparecían y desaparecían. Cuando me aseguraba que el amor resultaba imposible entre los seres humanos, igual que resultaba irrealizable la comunicación auténtica, que solo era factible con el hacedor del universo. Cuando yo quería dejar de pensar y de especular, y no darme más consejos ni más lecciones porque cada recomendación cargada de condescendencia, cada acto de pretendida bondad para conmigo misma, tenía el efecto de una lanza arrojada contra mi propio esternón.
  • Cristian David Hernandez Chavescompartió una citahace 3 años
    Ese chico y yo habíamos pasado semanas juntos. Tratándonos como dos animales que se olfatean y se rastrean. Se buscan y se tientan. Y ahora descubría que no era uno. Que nunca había sido uno. ¿Me había estado escribiendo con los dos? ¿Había estado charlando con dos personas distintas sin darme cuenta? Su salto se me antojó eterno e imposible. Llevaban unos pantalones de color oscuro y unas camisetas de manga corta. Eran fuertes. Y estaban descalzos. Recordé nuestras conversaciones acerca de la armonía y la belleza.
  • Cristian David Hernandez Chavescompartió una citahace 3 años
    Ese chico y yo habíamos pasado semanas juntos. Tratándonos como dos animales que se olfatean y se rastrean. Se buscan y se tientan. Y ahora descubría que no era uno. Que nunca había sido uno. ¿Me había estado escribiendo con los dos? ¿Había estado charlando con dos personas distintas sin darme cuenta? Su salto se me antojó eterno e imposible. Llevaban unos pantalones de color oscuro y unas camisetas de manga corta. Eran fuertes. Y estaban descalzos. Recordé nuestras conversaciones acerca de la armonía y la belleza.

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