Byung-Chul Han

Topología de la violencia

En este ensayo, Han profundiza su análisis de la sociedad del cansancio y de la transparencia, buscando sacar a la luz las nuevas formas de violencia que se ocultan tras el exceso de positividad.

Hay cosas que nunca desaparecen. Entre ellas se cuenta la violencia. Su forma de aparición varía según la constelación social. En la actualidad, la violencia ha mutado de visible en invisible, de frontal en viral, de directa en mediada, de real en virtual, de física en psíquica, de negativa en positiva, y se retira a espacios subcomunicativos y neuronales, de manera que puede dar la impresión de que ha desaparecido.

Pero la violencia se mantiene constante. Simplemente se traslada al interior. La decapitación en la sociedad de la soberanía, la deformación en la sociedad disciplinaria y la depresión en la sociedad del rendimiento son estadios de la transformación topológica de la violencia.
161 páginas impresas
Propietario de los derechos de autor
Bookwire
Publicación original
2016
Año de publicación
2016
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Opiniones

    alejandro carmonacompartió su opiniónhace 2 años
    💡He aprendido mucho
    🎯Justo en el blanco

Citas

    Luis D. Suárezcompartió una citahace 8 días
    La praxis de la tolerancia no está, además, libre de dominación. La mayoría poderosa tolera las minorías.
    Luis D. Suárezcompartió una citahace 8 días
    Sería necesario, para liberarse de la rueda de hámster narcisista, que da vueltas sobre sí misma cada vez más rápido, restablecer la relación con el otro más allá del esquema schmittiano del amigo/enemigo, ligado a la violencia de la negatividad. Es, pues, necesaria otra construcción, o más bien una reconstrucción del otro, que no genere un rechazo destructivo inmunológico. Debería ser posible una relación con el otro en la que yo permitiera y afirmara su otredad, su manera de ser. Este sí a su manera de ser se llama amistad. Esta no consiste en un dejar-ser al otro de un modo pasivo e indiferente, sino en una relación activa con su manera de ser. Solo se despierta en relación al otro o al extranjero. Cuanto mayor sea su diferencia respecto a lo propio, más intensa será la amistad que se le muestra. Frente a lo igual, no es posible ni la amistad ni la enemistad, ni el sí ni el no, ni el acogimiento ni el rechazo.
    Luis D. Suárezcompartió una citahace 8 días
    La depresión se puede entender como un trastorno narcisista. Tiene su origen en una relación truncada con el otro y con una falta de relación con el mundo exterior. Amenaza a cualquier sujeto narcisista que da vueltas alrededor de sí mismo y se obstina en sí mismo. La ocupación mortificante del sujeto consigo mismo, al no llevar, en palabras de Schmitt, a una relación con «nosotros como figuras», puede facilitar la construcción imaginaria de un enemigo exterior, pues este alivia el alma a la que el yo aplasta y carcome, y que está en guerra consigo misma. Las imágenes del enemigo construidas imaginariamente de este modo contribuyen a que el yo construya una «figura» objetivada, se libere de la relación narcisista y paralizante consigo mismo y salga del vacío subjetivo. La xenofobia de hoy en día remite a esta dimensión imaginaria.

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