Judson Brewer: Cualquier hábito se forma en un proceso de tres pasos. Primero se produce un desencadenante o señal, a continuación, una conducta y, por último, una recompensa. Cuando nuestro cerebro dice: «La ansiedad es desagradable», esa puede ser la señal. La conducta asociada puede ser algo físico, como, por ejemplo, comer, o mental, como preocuparse.