Samanta Schweblin

Siete casas vacías

fercompartió una citahace 2 años
La lista era parte de un plan: Lola sospechaba que su vida había sido demasiado larga, tan simple y liviana que ahora carecía del peso suficiente para desaparecer.
Andrea Poulaincompartió una citahace 3 años
Solo lo miraba y se recordaba a sí misma datos concretos que nunca analizaba: «hace cincuenta y siete años que estoy casada con este hombre», «esto es mi vida ahora».
Alejandra Olivarescompartió una citahace 18 días
Quiero que revuelva. Quiero que mueva nuestras cosas, quiero que mire, aparte y desarme. Que saque todo afuera de las cajas, que pise, que cambie de lugar, que se tire al suelo y también que llore. Y quiero que entre mi madre. Porque si mi madre entra ahora mismo, si se recompone pronto de su nuevo entierro y regresa a la cocina, la aliviará ver cómo lo hace una mujer que no tiene sus años de experiencia, ni una casa donde hacer bien este tipo de cosas, como corresponde.
Rhardycompartió una citahace 20 días
em‍­pe‍­za‍­ba a temer lo peor: que la muer‍­te re‍­qui‍­rie‍­ra un es‍­fuer‍­zo para el que ella ya no es‍­ta‍­ba pre‍­pa‍­ra‍­da.
Rhardycompartió una citahace 21 días
Quería morirse, pero todas las mañanas, inevitablemente, volvía a despertarse. Lo que sí podía hacer, en cambio, era organizarlo todo en esa dirección, aminorar su propia vida, reducir su espacio hasta eliminarlo por completo. De eso se trataba la lista, de eso y de mantenerse focalizada en lo importante
Rhardycompartió una citahace 21 días
La lista era parte de un plan: Lola sospechaba que su vida había sido demasiado larga, tan simple y liviana que ahora carecía del peso suficiente para desaparecer.
Paula Ortiz Ayalacompartió una citahace 2 meses
La respiración cavernaria

La lista era parte de un plan: Lola sospechaba que su vida había sido demasiado larga, tan simple y liviana que ahora carecía del peso suficiente para desaparecer. Había concluido, al analizar la experiencia de algunos conocidos, que incluso en la vejez la muerte necesitaba de un golpe final. Un empujón emocional, o físico. Y ella no podía darle a su cuerpo nada de eso. Quería morirse, pero todas las mañanas, inevitablemente, volvía a despertarse.
Claudia Htcompartió una citahace 2 meses
Quería tanto morirse, desde hacía tantos años, y sin embargo nada parecía deteriorarse más que su cuerpo. Un deterioro que no la llevaba a ninguna parte
Claudia Htcompartió una citahace 2 meses
Pero algo no funcionaba: todo seguía adelante. Por qué, si sus intenciones eran tan claras, su cuerpo volvía a despertarse cada día. Era algo insólito y cruel, y Lola empezaba a temer lo peor: que la muerte requiriera un esfuerzo para el que ella ya no estaba preparada
mnicaramirezcompartió una citahace 3 meses
No puedo siquiera moverme. Si me paro, no podré evitar ver cuánto ocupa realmente mi cuerpo. Y si miro el mapa –el mendigo lo acerca ahora un poco más, por si eso ayuda–, descubriré que, en toda la ciudad, no hay ningún sitio que pueda señalarle.
mnicaramirezcompartió una citahace 3 meses
Dijo que estaba sentada en cuarenta centímetros cuadrados, eso dijo. Tardé en entender. Es difícil pensar en mi suegra diciendo algo así, aunque eso es lo que dijo: que estaba sentada en cuarenta centímetros cuadrados, y que eso era todo lo que ocupaba su cuerpo en el mundo.
Iván Vegacompartió una citahace 3 meses
De tanto escuchar a la gente aprendí que no siempre piden lo que es mejor para ellos.
Iván Vegacompartió una citahace 3 meses
Quiero vender este anillo –dijo ella. Pensó que le costaría quitárselo, porque había engordado mucho, pero estaba empapada y el anillo salió sin esfuerzo.

El hombre lo colocó en una pequeña balanza electrónica.

–Puedo darle treinta dólares.

Ella se tomó unos segundos para contestar. Después dijo:

–Es mi anillo de bodas.

Y el hombre dijo:

–Es lo que vale.
mnicaramirezcompartió una citahace 3 meses
Decir algo que resuelva este problema, me repito para no perder el hilo. Dije cosas muchas veces y, ya pronunciadas, las palabras ejercieron su efecto.
Frida Arroyo Chiucompartió una citahace 3 meses
–¿Miramos casas?

–Miramos casas
Iván Vegacompartió una citahace 4 meses
Lola empezaba a temer lo peor: que la muerte requiriera un esfuerzo para el que ella ya no estaba preparada.
Iván Vegacompartió una citahace 4 meses
Por qué, si sus intenciones eran tan claras, su cuerpo volvía a despertarse cada día.
Salmacompartió una citahace 4 meses
como si ningún sitio fuera adecuado para empezar a buscar
Iván Vegacompartió una citahace 5 meses
Quería morirse, pero todas las mañanas, inevitablemente, volvía a despertarse.
Albertocompartió una citahace 5 meses
Busco algo útil que decir, algo que confirme que reconozco su esfuerzo y que sugiera algún tipo de solución, optimista e imprecisa. Vuelve a mirarme. Parece intuir hacia dónde va esta conversación que no hemos empezado, parece animarse a entender.
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