Libros
María Fernanda Ampuero

Sacrificios humanos

Todos podemos ser el demonio del otro. Todos podemos ser el sacrificio humano de ese otro. María Fernanda Ampuero, una de las voces imprescindibles de la literatura latinoamericana actual, nos empuja magistralmente a un universo húmedo, podrido y hostil donde la violencia marca la narrativa de nuestras vidas. En ese mundo se yergue una bestia de muchas cabezas que aterroriza y muerde a los débiles, a los marginales, a los sacrificables en aras del silencio, de la desigualdad, del odio, del abuso, de la muerte.
Así, cada historia es un grito que contempla a las víctimas de estos sacrificios humanos que permanecen cada día en los altares de aquellos que los celebran, los ocultan o miran hacia otro lado.

«Relatos siempre adheridos a esa membrana gelatinosa que llamamos realidad […] puntualmente poéticos, con fuerza simbólica, tensos, a veces incluso nerviosos»,
Jorge Carrión, The New York Times [en español]
«Una respuesta ética en ese lector que no se tapa los ojos ante las violencias de capitalismo y patriarcado en sociedades cada día más vulnerables a la pobreza y el miedo»,
Marta Sanz, Babelia, El País
«Sus personajes son mujeres rotas y violentadas, y hombres desesperados y hundidos. Monstruos sensibles que se friccionan, viven y matan impulsados por el poder incontestable de saberse, a la vez, víctimas y verdugos»,
Antonio Ortuño, Tales.
114 páginas impresas
Propietario de los derechos de autor
Bookwire
Publicación original
2021
Año de publicación
2021
¿Ya lo leíste? ¿Qué te pareció?
👍👎

Opiniones

  • Diego Zapatacompartió su opiniónhace 15 días
    👍Me gustó
    🎯Justo en el blanco

  • Andrea Asenjocompartió su opiniónhace 2 meses
    👍Me gustó
    💀Espeluznante

Citas

  • Roberto Garzacompartió una citael mes pasado
    Aprendí muy chica a no importunar al hombre enojado, al hombre bebido, al hombre desconocido, al hombre.
  • Roberto Garzacompartió una citael mes pasado
    Véanla, véanla. Apenas un reflejo de cabeza blanca y vestido de florecitas que me bendice como todas las madres: haciendo con sus manos la señal de la cruz.
  • Roberto Garzacompartió una citael mes pasado
    Dios no ama, los hombres matan, la naturaleza hace llover agua limpia sobre los cuerpos ensangrentados, el sol blanquea los huesos, un árbol suelta una hoja o dos sobre la carita irreconocible de la hija de alguien, la tierra hace crecer girasoles robustos que se alimentan de la carne violeta de las desaparecidas.

En las estanterías

fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)