Murrat Bookchin

  • Mariana del Carmen Sánchez Rodríguezcompartió una citahace 2 años
    la misma noción de la dominación de la naturaleza por parte del ser humano parte de la muy real dominación del hombre por el hombre.
  • Victor Avilés Velazquezcompartió una citahace 2 años
    Pero he de añadir que, si bien es cierto que la humanidad deja su huella en el mundo natural y lo transforma, también la naturaleza deja su impronta en el mundo humano y lo transforma. O, por emplear el lenguaje de la jerarquía contra sí mismo: no solo somos nosotros los que «domesticamos» la naturaleza, sino que también es la naturaleza la que nos «domestica» a nosotros.
  • Victor Avilés Velazquezcompartió una citahace 2 años
    un principio dialéctico abstracto, habré de señalar que los ecosistemas naturales y las comunidades humanas interaccionan entre sí en maneras que son de carácter nítidamente existencial. Nuestra naturaleza animal nunca está tan alejada de nuestra naturaleza social como para que podamos abstraernos del mundo orgánico que está a la vez fuera y dentro de nosotros mismos.
  • Victor Avilés Velazquezcompartió una citahace 2 años
    La naturaleza es tanto una precondición para el desarrollo de la sociedad —y no meramente para su emergencia inicial— como lo son la técnica, el trabajo, el lenguaje y la mente. Y es una precondición no solo en el sentido que le da William Petty —cuando dice que si el trabajo es el «Padre» de la riqueza, la naturaleza es la «Madre»—. Esta fórmula, tan querida para Marx, supone realmente un desprecio de la naturaleza, al conferirle la noción patriarcal de la «pasividad» femenina. Las afinidades entre naturaleza y sociedad son más activas de lo que estamos dispuestos a admitir. Formas de naturaleza muy específicas —ecosistemas muy específicos— constituyen la base para formas de sociedad también muy específicas. Aun a riesgo de emplear una frase muy controvertida, diré que se podría escribir un «materialismo histórico» del desarrollo natural que transformara la «naturaleza pasiva» —el «objeto» del trabajo humano— en una «naturaleza activa», creadora del trabajo humano. El «metabolismo» del trabajo con la naturaleza produce efectos recíprocos, de manera que la naturaleza interacciona con la humanidad para propiciar la actualización de las potencialidades comunes en los mundos natural y social.
  • Victor Avilés Velazquezcompartió una citahace 2 años
    La necesidad de trasladar un sentido de la historia a la naturaleza es tan imperiosa como la de trasladar un sentido de la historia a la sociedad. Un ecosistema no es nunca una comunidad aleatoria de plantas y animales, algo que se da simplemente por casualidad. Lejos de ello, posee potencialidad, dirección, sentido y autorrealización por derecho propio. Considerar un ecosistema como algo dado (un mal hábito que el cientifismo inculca en su observador, teóricamente neutral) es tan ahistórico y superficial como la visión de una comunidad humana como algo dado. Ambos tienen una historia que da inteligibilidad y orden a sus relaciones internas y una dirección a su desarrollo.
  • Victor Avilés Velazquezcompartió una citahace 2 años
    De momento hay que dejar claro un hecho: la historia humana nunca puede desconectarse de la naturaleza. Tal y como veremos, siempre estará arraigada en ella (poco importa, en este sentido, que nos inclinemos a denominarla «légamo» o fecunda «madre»). Lo que quizá se revele como el test más exigente de nuestro genio humano es el tipo de naturaleza que propiciemos: si uno que sea complejo y rico desde el punto de vista orgánico o uno que sea inorgánico y desastrosamente simplificado.
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