«La sociedad tanatofóbica», nos muestra el miedo que la muerte ocupa en nuestras culturas y cómo nuestras respuestas individuales, en ocasiones, son la respuesta que guía el temor. ¿Quién de nosotros no se ha sentido torpe dando el pésame? Incluso ha necesitado ser acompañado más que acompañante en el dolor de alguien querido. Cómo podemos acercarnos a nuestros propios déficits y enriquecernos en recursos es uno de los logros de este capítulo. Pero, junto a ello, con un abundante trabajo de documentación actualizado, los autores nos señalan qué medios usamos como sociedad frente al temor a la muerte. Nos presentan dos herramientas que permiten facilitar la elaboración del duelo.