tratado más extenso de esta figura fue Wagner, the Wehr-Wolf (1846), de George W. M. Reynolds.
Yunuen Parracompartió una citahace 6 meses
medianoche, cuando debe recuperar su forma bestial, y retenerla para siempre si un ojo humano la ve cambiar. O mejor aún, rociarle las manos y pies con agua bendita, lo que equivale a una muerte segura.