Libros
Mario Levrero

Manual de parapsicología

«Ya hace tiempo que no intento convencer a nadie de la existencia de los fenómenos parapsicológicos, pues por ahora es un tema al que la humanidad ha cerrado los oídos, aunque los abra como pantallas gigantescas para temas menos verdaderos, menos trascendentes o más claramente inverosímiles», escribía Levrero en la primera de sus Irrupciones, casi veinte años después de haber publicado este manual, de 1978, que tuvo muy poca circulación y siempre ha sido un punto ciego de su obra. Sin embargo, este tratado didáctico que describe y cataloga todo tipo de fenómenos parapsicológicos es parte fundante de la concepción del mundo de Levrero, por ejemplo de la certeza de que escribir genera desplazamientos en el mundo de lo llamado real, o de que el artista tiene una percepción superdesarrollada que no es un poder sino una debilidad, ya que aflora cuando el yo se retrae. Una clave de lectura para las experiencias extraordinarias que registra Levrero en la ficción. Una iniciación en los fenómenos que escapan a lo normal.
110 páginas impresas
Publicación original
2019
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Opiniones

  • b5951874570compartió su opiniónhace 4 años
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Citas

  • Silvia Quiñoacompartió una citahace 4 meses
    modificarse a sí mismo y al lector mediante «una comunicación entre almas»,4 sino que también era una forma de intervenir en el mundo,
  • Anacompartió una citael año pasado
    En efecto: en determinadas circunstancias, ciertos sujetos abandonan su personalidad habitual para asumir otra completamente distinta. Sufren una distorsión de la memoria y una transformación de los rasgos de carácter. Pueden tener nombre, ideas y tendencias diferentes. La nueva personalidad puede conocer a la anterior, pero hablar de ella como si fuera un extraño o un enemigo. Esta alteración sobreviene accidentalmente o por sugestión; dura instantes o años. No es una simulación consciente; quien la sufre es víctima involuntaria, casi siempre ignorante de su propia situación dual cuando reasume su personalidad habitual.
  • Anacompartió una citael año pasado
    En ciertos estados, que pueden bordear lo patológico, o en momentos especiales o, sobre todo, en estado del llamado trance hipnótico, se comprueba que estímulos mínimos no solo son captados por los sentidos, sino además cuidadosamente archivados en nuestra memoria inconsciente. La captación inconsciente es normal, habitual, constante, común a todos los seres humanos, y la llamamos hiperestesia inconsciente, pero en las circunstancias especiales que mencionábamos, y que luego veremos con detalle, este material inconsciente puede hacerse consciente.

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