Hay gente que necesita ver el océano. Yo necesito ver un arma, aunque esté quieta, sucia, descargada.
Karla Mermaidcompartió una citael año pasado
¿Por qué las mujeres preguntamos a nuestros maridos qué comiste? ¿Qué mierda queremos saber preguntando qué comiste, si cojieron? ¿Si son infelices con nosotras? ¿Si piensan en abandonarnos diciendo que van a tomar un helado?
Adal Cortezcompartió una citahace 3 meses
Era la hora en que las moscas dejan en paz los ojos del caballo después de haberlos torturado en cada pestañeo durante todo el día, en hileras negras, en remolinos oscuros se van y los dejan solos y ciegos.
Jimena Maraldacompartió una citahace 7 meses
partos sino alumbrado en el rincón más oscuro del bosque. No silenciado con chupetes sino acunado con el grito animal.
Jimena Maraldacompartió una citahace 7 meses
Yo, que quería parir un hijo no declarado. Sin registro. Sin identidad. Un hijo apátrida, sin fecha de nacimiento ni apellido ni condición social. Un hijo errante. No parido en una sala de partos
Mel Isacompartió una citahace 7 meses
la perorata de los celos, el bla bla bla que destruye simultáneamente al celoso y al celado dio rienda suelta a patadas, golpes, idiota, pelotudo de mierda, loca histérica y demás banalidades.
Mel Isacompartió una citahace 7 meses
Hay una insistencia en que esté con ellos, sentadita en el asiento de acompañante, el cinturón bien ajustado, con la expectativa del paseo dominical.
Sol Ríoscompartió una citahace 8 meses
El reflejo del primer cuchillo con el que soñé volvió a mi mano. Si en vez de penitencia hubiese sido una internación, si en vez de casa de reposo hubiese sido un manicomio en serio, no tendría este facón en mi mano.
Sol Ríoscompartió una citahace 8 meses
Me miro en el espejo, no me parezco a ayer. No soy madre. Afuera lloriquean. Patalean. Les parece gracioso volverme maniática. Se tiran al piso, pasan mensajes obscenos debajo de la puerta. «Mami, te amamos.»
Sol Ríoscompartió una citahace 8 meses
Me pongo a hablar, no sé qué digo pero hablo, me dice cuando hablás es como la alarma del auto, suena, suena, es inaguantable. Entonces hablo gritando,