Terminó una novela breve, Y eso fue lo que pasó, escrita casi por completo en su oficina en la editorial. El libro abre con un acto desesperado: “Quería escribir y encontré el disparo de un revólver y lo seguí”. Con voz queda, al límite de sus fuerzas, después de asesinar a su marido en la primera página, una joven cuenta la historia de su relación imposible. Un matrimonio sin gran amor, infidelidad del marido, nacimiento de un hijo que parece ser un consuelo, muerte del hijo, incapacidad del hombre de sostenerla tras la pérdida y de desprenderse de sus viejos vínculos. Lo que queda es una mujer joven sin esperanzas, que ha perdido toda orientación y no ve posibilidades de seguir viviendo.