Todo lo que la vida tiene de serio proviene de nuestra libertad. En los sentimientos que hemos desarrollado, en las pasiones que hemos alimentado, en las acciones que hemos deliberado, decidido, ejecutado, es decir en lo que viene de nosotros y es bien nuestro, ahí es donde se encuentra lo que hace que la vida resulte a veces dramática y en general grave. ¿Qué habría que hacer para transformar todo esto en comedia? Habría que imaginarse que la libertad aparente esconde un juego de hilos y que somos en este bajo mundo, como dice el poeta,
… humildes marionetas
cuyo hilo está en manos de la Necesidad.