aquel hombre singular no sabía nada del mundo, pues todos los fenómenos de la existencia sólo comenzaban a ser reales para él cuando se vertían en letras, cuando se reunían en un libro
Tess Pedrocompartió una citahace 3 años
Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.
Tess Pedrocompartió una citahace 3 años
Tuvieron que sujetarle. Y, por desgracia, sus gafas cayeron al suelo. El mágico telescopio que le permitía contemplar el mundo del espíritu se rompió así en mil pedazos.
Tess Pedrocompartió una citahace 3 años
todo lo que es único resulta día a día más valioso en un mundo como el nuestro, que de manera irremediable se va volviendo cada vez más uniforme.
Mariana Azcárraga Quizacompartió una citahace 3 años
Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.
Mariana Azcárraga Quizacompartió una citahace 3 años
aquel hombre singular no sabía nada del mundo, pues todos los fenómenos de la existencia sólo comenzaban a ser reales para él cuando se vertían en letras, cuando se reunían en un libro y, como quien dice, se habían esterilizado
b5844185166compartió una citahace 10 años
tal y como se sacude una máquina tragaperras estropeada que, desleal, retiene lo que le pedimos
Miguel Camachocompartió una citahace 4 meses
Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.
Miguel Camachocompartió una citahace 4 meses
pues el recuerdo siempre une.
Miguel Camachocompartió una citahace 4 meses
Dios mío, cuando se ha pasado uno así treinta y seis años sentado cada día a una mesa, entonces esa mesa es como su hogar»