Cómo escribir un microrrelato, Ana María Shua
Ana María Shua

Cómo escribir un microrrelato

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Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 10 días
La montaña vino a Mahoma y lo aplastó, por supuesto.

Agustín Monsreal, Los hermanos menores de los pigmeos, Ficticia, México, 2004
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 16 días
El término «microrrelato» lo utilizó por primera vez en 1977 el escritor mexicano José Emilio Pacheco. Y lo retomó en uno de los primeros artículos sobre el género la crítica Dolores Koch, en 1981.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 16 días
El territorio del microrrelato está rodeado por varios países limítrofes. Y hay un solo caso en que esa frontera está conformada por un accidente natural, el equivalente a un río o a una cadena montañosa: es el país del cuento. Las trescientas palabras son un límite claro y riguroso.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 16 días
ero una vez terminado, podríamos, por ejemplo, extraer unas palabras o una frase para usarlas como título.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 16 días
Ana María Shua, La sueñera,

Minotauro, Buenos Aires, 1984
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 16 días
¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 16 días
Eso no significa que usted tenga que dudar y pensar durante horas antes de escribir o mientras lo está haciendo. A veces los mejores textos son producto de un rapto de inspiración, que lamentablemente (o por suerte, según los casos) sí existe.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 16 días
Como en la poesía, en un texto tan breve, cada palabra tiene el peso de una roca. Son fundamentales y no deberían poder ser fácilmente reemplazadas por otras.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
«Filtro de amor»

Para hacerse querer, machacar en un mortero de plomo diez ojos de murciélago y una cabeza de mamba fresca hasta reducirlas a una pasta. Incorporar lentamente quince dientes de ajo crudo y disolver en bencina. Cuando la persona amada beba este filtro, le crecerá de inmediato el labio superior hasta colgar por debajo de la barbilla, sus ojos perderán color, adquiriendo un aspecto protuberante, la nariz se le achatará a la manera de los cerdos, la columna vertebral, combada, formará una joroba, las articulaciones de las manos le quedarán rígidas y deformes, se le ennegrecerán los dientes y se enamorará perdidamente de usted.

Ana María Shua, Botánica del caos,

Sudamericana, Buenos Aires, 2000
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
«Llave»

Fue triste cuando mi padre, sin que yo se lo pidiera, me dio la llave de la casa. Yo era casi un adulto y él me la dio como quien pide
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
permiso para envejecer.

Raúl Brasca, Todo tiempo futuro fue peor,

Thule, Barcelona, 2004
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
«La tregua»

Un gallo, parado sobre su percha, conversaba tranquilamente con un zorro.

–Mi querido amigo gallo –dijo el astuto zorro–. ¿Qué haces ahí arriba? Así no podemos hablar cómodos. ¿Por qué no bajas?

–Muy sencillo –contestó el gallo, que era directo y sincero–. No me gustaría que me atraparas y me comieras.

–¿Comerte yo? No me ofendas, amigo. ¿Es que no lo sabes? Estamos viviendo un momento importantísimo en la historia del universo: ha comenzado una gran tregua para todos los seres vivos. Los animales hemos decidido firmar la paz y que ya no haya guerra entre nosotros. Nada de comerse, matarse, ni perseguirse.

–Me alegro muchísimo –dijo el gallo–. Sobre todo por ti. Porque desde esta altura puedo ver que viene hacia aquí una jauría de perros cazadores. Se los ve feroces y hambrientos. ¡Qué suerte que haya tregua!

–En ese caso, creo que me despido, mi buen amigo –dijo el zorro, echando a correr.

–Pero mi querido zorro, si estábamos conversando, ¿de qué huyes? ¡Puedes volver! ¿Acaso no hay una tregua universal y todos los animales estamos en paz?
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
«Océanos de ceniza»

Contraviniendo las normas jurídico-botánicas que rigen la ornamentación de cementerios (según las cuales nunca han de sembrarse en ellos especies vegetales capaces de ofrecer productos comestibles), he plantado árboles frutales de vivos colores orillando la tapia norte de nuestro minúsculo camposanto montañés. ¿Será por eso que ahora contemplo, espantado, esos frutos que cuelgan de sus ramas, cerúleos, helados, horrendos, como bulbos híbridos, como homúnculos o creaciones imperfectas y caprichosas exudadas de las esencias sacras de nuestros antepasados? ¿Será por eso que crecen con tanta reciedumbre, como si buscaran una perduración plena, ayudados por la sangre que vuelve?

Ángel Olgoso, La máquina de languidecer, Páginas de Espuma, Madrid, 2009
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
Si usted está escribiendo un microrrelato y el texto crece más allá de la primera página, no lo obligue a achicarse: quizá lo que sucede en realidad es que usted está escribiendo un cuento, lo que no tiene nada de malo. Déjese llevar por las necesidades del texto.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
«El buitre»

Érase un buitre que me picoteaba los pies. Ya había desgarrado los zapatos y las medias y ahora me picoteaba los pies. Siempre tiraba un picotazo, volaba en círculos inquietos alrededor y luego proseguía la obra.

Pasó un señor, nos miró un rato y me preguntó por qué toleraba yo al buitre.

–Estoy indefenso –le dije–, vino y empezó a picotearme, yo lo quise espantar y hasta pensé torcerle el pescuezo, pero estos animales son muy fuertes y quería saltarme a la cara. Preferí sacrificar los pies: ahora están casi hechos pedazos.

–No se deje atormentar –dijo el señor–, un tiro y el buitre se acabó.

–¿Le parece? –pregunté–. ¿Quiere encargarse del asunto?

–Encantado –dijo el señor–; no tengo más que ir a casa a buscar el fusil. ¿Puede usted esperar media hora más?

–No sé –le respondí, y por un instante me quedé rígido de dolor; después añadí–: por favor, pruebe de todos modos.

–Bueno –dijo el señor–, voy a apurarme.

El buitre había escuchado tranquilamente nuestro diálogo y había dejado errar la mirada entre el señor y yo. Ahora vi que había comprendido todo: voló un poco, retrocedió para lograr el ímpetu necesario y como un atleta que arroja la jabalina encajó el pico en mi boca, profundamente. Al caer de espaldas, sentí con alivio que el buitre se ahogaba irreparablemente en mi sangre, que colmaba todas las profundidades, que inundaba todas las riberas.

Franz Kafka, Relatos completos,

Losada, Buenos Aires, 1983
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
El microrrelato más breve que conozco fue escrito por el excelente autor mexicano Guillermo Samperio. Su título es «El fantasma». Y el resto de la página está en blanco.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
microrrelato es un texto narrativo que tiene como máximo una página, es decir, alrededor de 300 palabras.
Ricardo Guerra de la Peña
Ricardo Guerra de la Peñacompartió una citahace 17 días
En la creación literaria, en cambio, se trata de hacer una combi­nación bajo control, el tosco frotar de dos piedras sin saber si va a saltar o no la maldita chispa, pero con todo preparado para aprovecharla si aparece.
tokonomacursos
tokonomacursoscompartió una citael mes pasado
Sea ambicioso. No importa hasta dónde llegue, propóngase lo máximo. Que nos ponga límites la realidad y no nuestra falta de ilusiones y deseos.
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tokonomacursoscompartió una citael mes pasado
influencias son constantes y valiosas. Lea cuento, novela, poesía. La literatura nace de la literatura, usted encontrará tantas ideas en otros libros como en la realidad.
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