Gran día cada día, Max Lucado
Max Lucado

Gran día cada día

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Doc Angelikita Glvn
Doc Angelikita Glvncompartió una citahace 4 años
Confías más. Te estresas menos. Amplificas la gratitud. Enmudeces la desazón.
acceptance
acceptancecompartió una citael año pasado
La preocupación da sombras grandes a los problemas pequeños.
acceptance
acceptancecompartió una citael año pasado
Pero Cristo ofrece una bazuca contra la preocupación. ¿Te acuerdas cómo nos enseñó a orar? «El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy» (Lucas 11.3).

Esta simple frase revela el plan de provisión de Dios: Vivir un día a la vez
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acceptancecompartió una citael año pasado
¿La principal? Nos preocupan todos los detalles insignificantes.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Y qué de ti? ¿En qué te estás fijando? ¿En aquella fruta que no puedes comerte? ¿O en el millón que sí puedes disfrutar? ¿En el maná o en la miseria? ¿En el plan de Dios o en tus problemas? ¿En tus problemas como oportunidades o como perjuicios?

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. (Filipenses 4.8)

Esto va más allá de una simple actitud optimista, es más que ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío. Más bien, es admitir que existen fuerzas favorables invisibles que rodean y dirigen los asuntos de la humanidad. Cuando vemos como Dios quiere que veamos, vemos la mano del cielo en medio de la enfermedad, vemos a Jesús obrando en la juventud atribulada y al Espíritu Santo consolando los corazones rotos. No vemos lo que se ve sino lo que está por verse. Vemos con fe no con la carne, y puesto que la fe engendra esperanza, estamos más llenos de esperanza que cualquiera. Porque sabemos que la vida es mucho más que las apariencias que captan nuestros ojos
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
No tienes que ir a Hanoi para afrontar a una existencia «gris y lerda como el plomo, sucia y repelente». ¿Sabes cuál es el tinte de un mundo sin color? En ese caso, haz lo mismo que Risner. Emprende la búsqueda. Arranca la malla de tu celda y saca la cabeza. Fija tu mirada en algún color afuera de tu celda.

Lo que ves define quién eres. «La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?» (Mateo 6.22–23).
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
En los días finales de la vida terrenal de Jesús, Él compartió una comida con sus amigos Lázaro, Marta y María. En menos de una semana sentiría el suplicio del látigo romano, la punta de las espinas en su cabeza y el hierro del clavo en la mano del verdugo. Pero en aquella tarde, Él sintió el amor de tres amigos.

No obstante, para María no fue suficiente cenar con Él. «Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume» (Juan 12.3).

Los del grupo de la milla obligatoria como Judas, criticaron el acto como un gasto innecesario. Jesús no estaba de acuerdo. Él recibió ese gesto como una demostración de amor extravagante, el amor de una amiga de corazón que le rindió su regalo más preciado. Me pregunto si Jesús, colgado en la cruz, siguió percibiendo esa fragancia de amor en Su piel.

Sigue el ejemplo de María.

Hay un hombre anciano en tu comunidad que acaba de perder a su esposa. Una hora de tu tiempo significaría mucho para él.

Algunos niños en tu ciudad no tienen papá. Ningún padre los lleva al cine o a partidos de béisbol. Quizá tú puedas. Ellos no pueden pagártelo, ni siquiera pueden comprar sus propias palomitas de maíz y refrescos, pero sonreirán de oreja a oreja en respuesta a tu generosidad.

¿Qué piensas de lo siguiente? A contados pasos de tu dormitorio hay una persona que tiene tu mismo apellido. Déjala atónita con una expresión de bondad. Algo insólito. Cumplir con tus oficios sin quejas. Tener el café listo antes que despierte. Una carta de amor sin que sea una ocasión especial. Perfume de nardo puro y de mucho precio, obsequiado sin una razón en particular.

¿Quieres arrancar un día a los tentáculos del aburrimiento? Realiza actos de generosidad extrema, actos que no se puedan remunerar.

También te tengo otra idea. No te creas tanto.

Moisés lo hizo. Siendo uno de los líderes más prominentes de la historia, «era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra» (Números 12.3).

María también. Cuando Jesús declaró como hogar su vientre, ella no se jactó sino que confesó con sencillez: «He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra» (Lucas 1.38).

Juan el Bautista hizo lo mismo. Aunque era pariente directo de Dios en la tierra, se mantuvo firme en su resolución: «Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe» (Juan 3.30).

Por encima de todo, Jesús lo hizo: «Fue hecho un poco menor que los ángeles» (Hebreos 2.9).

Jesús prefirió quedarse con los sirvientes. ¿No podremos hacer lo mismo?

Somos importantes, mas no esenciales; valiosos, pero no indispensables. Tenemos un papel en la obra, pero no somos el acto principal. Tenemos una canción para entonar, pero no somos los solistas.

Dios lo es.

A Él le fue muy bien antes de nuestro nacimiento y le seguirá yendo bien después de nuestra muerte. Él lo empezó todo, lo sustenta todo y lo llevará todo a una culminación gloriosa. Mientras tanto, tenemos este privilegio supremo: Rendir nuestro Everest personal, descubrir la satisfacción de la distancia doble, realizar actos sin recompensa, buscar problemas que otros evitan, negarnos a nosotros mismos, tomar nuestras cruces y seguir a Cristo.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
de Jesús: «Más bienaventurado es dar que recibir» (Hechos 20.35), y asienten con sus cabezas. Cuando oyen la instrucción, «El que halla su vida, la perderá» (Mateo 10.39), entienden que nunca se encontrarán a sí mismos si se dedican a rebuscar su propia existencia. Han descubierto la Verdad de que la ayuda a sí mismo no sirve y que el sacrificio propio es el Camino a la Vida: «Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará» (Lucas 9.24).

La recompensa verdadera está en el marcador de carretera al final de la segunda milla.

Piénsalo de este modo. Imagina que tienes doce años y te colocan frente a un montón de platos sucios. No quieres lavarlos. Preferirías jugar con tus amigos o ver televisión, pero la directiva de tu mamá fue muy clara: Lava los trastes.

Te lamentas, lloriqueas y te preguntas cómo podrías estar disponible para una adopción. Luego, quién sabe de dónde, una idea loca llega a tu mente. ¿Qué tal si sorprendes a tu mamá dejando limpios no solamente los trastes, sino toda la cocina? Empiezas a sonreír. «Voy a barrer el piso y limpiar con un trapo los estantes. ¡De pronto organizo la nevera!» En ese momento, de alguna fuente desconocida, te llega un redoble de energía y una inyección de productividad. El oficio aburrido se convierte en una aventura emocionante. ¿Por qué? ¡Por tu liberación! Has dejado de ser esclavo para convertirte en voluntario.

Este es el gozo de la segunda milla.

¿Ya lo hallaste? Tu día se mueve a la velocidad de una tortuga y con la emoción de un torneo de edredones. Haces lo que se espera de ti, los ejercicios de matemáticas y un capítulo para la clase de literatura, pero nada más. Eres confiable, hacendoso y lo más probable es que estés aburrido. Sueñas con la llegada del viernes, los días festivos, una familia o un trabajo diferentes, cuando quizá todo lo que necesitas es una actitud diferente. Dale una oportunidad a tu día.

Todos los días, realiza un acto que nadie pueda recompensarte.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Este es el ingrediente más sorprendente de un día grandioso: Abnegación.

¿Acaso no pensamos que es todo lo contrario? Los días estupendos son resultado de la indulgencia de nuestros antojos, la libre expresión del ego y la celebración de nuestra identidad. ¿Pero negarnos a nosotros mismos? ¿Cuando fue la última vez que leíste un aviso publicitario que dijera: «No vaciles. Niégate a ti mismo ¡y la pasarás de maravilla!»?

Jesús pudo haber escrito las palabras. Él va en contra de la cultura muchas veces, llamándonos a bajar en lugar de subir, a ir a la izquierda cuando la sociedad manda ir a la derecha.

En Su economía,

• los más pequeños son los más grandes (Lucas 9.48);

• los últimos serán los primeros (Marcos 9.35);

• los primeros lugares son los últimos lugares (Lucas 14.8–9).

Él nos dice que

• honremos a los demás por encima de nosotros mismos (Romanos 12.10);

• estimemos a los demás como superiores a nosotros (Filipenses 2.3);
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Cuando renuncias a sueños personales por el bien de otros, Cristo dice que te estás negando a ti mismo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (Mateo 16.24).
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
¿Cuál es la tarea que el Señor te ha concedido? ¿Cuál es tu llamado único, tu tarea y tu misión específica?

Hay tres preguntas que podrían ser de ayuda.

¿En qué direcciones te ha llevado Dios? Recuenta las experiencias únicas que has tenido. «Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor» (Efesios 5.17). ¿En qué cultura creciste? ¿A qué estilos de vida has sido expuesto(a)? Tu pasado es una pista de tu futuro. Pregúntale a Moisés. Sus experiencias egipcias en la niñez lo prepararon para presentarse ante Faraón. David creció apacentando ovejas. No es un entrenamiento inadecuado para alguien llamado a pastorear una nación. El pedigrí de Pablo como ciudadano romano seguramente extendió su vida y su ministerio. Tu pasado no es un accidente.

¿Qué decir de tus cargas? ¿Qué necesidades te ha revelado Dios? ¿Hay algo que te ponga a palpitar el corazón y te acelere el pulso? No todos lloran a la par contigo. No todos sienten el mismo dolor que tú. Cuando tu corazón se duela por algo, no le hagas caso omiso. Todos y cada uno de nosotros tenemos un sendero y una meta en particular, así que «corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante» (Hebreos 12.1). ¿Ya sabes cuál es tu competencia en la vida?

¿Qué habilidades te ha dado Dios? «A cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo» (Efesios 4.7). ¿Qué te resulta fácil hacer? Algunos de ustedes son buenos con los números. Otros manejan pedidos e inventarios complejos. Hay algo en lo que eres excelente y que realizas con menos esfuerzo que los demás. Daniel Sharp creció en la iglesia donde yo sirvo. Como parte de su educación universitaria, se mudó a Moscú para estudiar cálculo, electricidad, magnetismo y poesía en ruso. Le parecieron tan entretenidas las clases que escribió a sus padres por correo electrónico: «Cualquiera puede hacer esto». Personalmente, no lo creo, pero el hecho de que Daniel pueda hacerlo me dice algo sobre su llamado único en la vida.1

Hay algo que también te resulta fácil hacer. ¡Identifícalo! Realiza una exploración meticulosa de ti mismo(a). «Así que, cada uno someta a prueba su propia obra» (Gálatas 6.4).

Dirección. Necesidad. Habilidad. Tu ADN espiritual. Lo mejor de ti. Tú y tu cruz.

Ninguno de nosotros ha sido llamado a cargar con el pecado del mundo. Jesús ya lo hizo. Sin embargo, todos nosotros podemos llevar una carga específica por el mundo.

A propósito, se trata de una carga maravillosa. Jesús dijo: «Mi yugo es fácil, y ligera mi carga» (Mateo 11.30). La cruz es un buen sobrepeso, una deuda grata. Pon esta verdad a prueba. Visita gente en el hospital y mira si no sales más feliz que cuando entraste. Enseña una clase para niños. Te apuesto que terminarás aprendiendo más que ellos. Dedica un sábado a ayudar a los desamparados y descubrirás este misterio: Cada vez que ayudas a otros a enfrentar sus días, le inyectas vida a los tuyos. Y vida es exactamente lo que mucha gente necesita.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Mi diccionario de sinónimos está de acuerdo porque enumera los siguientes equivalentes de cruz: Frustración, situación dificultosa, contrariedad, inconvenientey contratiempo. Tomar la cruz es lidiar con un problema personal, y pensamos que Dios reparte cruces como un guardia que reparte palas a los prisioneros encadenados para que trabajen. Nadie quiere una, pero cada quien recibe la suya. Todos tenemos una cruz que llevar, y más nos vale acostumbrarnos a ella.

Pero seamos francos. ¿Será que Jesús reduce la cruz a encartes y dolores de cabeza? ¿Será que nos llama a dejar de quejarnos por la mosca en la sopa o el dolor de cuello? La cruz significa mucho más. Es la herramienta de redención de Dios, Su instrumento de salvación, la prueba de Su amor por la gente. Entonces, tomar la cruz significa llevar la carga de Cristo por la gente del mundo.

Aunque nuestras cruces son parecidas, no son idénticas. «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruzcada día, y sígame» (Lucas 9.23, cursivas añadidas).

Cada uno de nosotros tiene su propia cruz que llevar. Es nuestro llamado individual. El tuyo te queda como una camisa a la talla. Sabemos lo incómodo que se siente una prenda de vestir que no sea de nuestra talla. Yo fui el menor de mi familia y heredé bastante ropa de mi hermano. Aunque servía para cubrirme, no se ajustaba a mi cuerpo. La tela me apretaba los hombros y el cuello me tallaba. Fue un día para celebrar cuando mamá decidió comprarme camisas que me quedaran.

Es un motivo de mayor celebración cuando descubres la tarea que Dios diseñó para ti. Te queda bien. Encaja con tus pasiones y hace uso de tus dones y talentos. ¿Quieres tener un día despejado? Acepta la dirección de Dios.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
A veces una palabra de ánimo es todo lo que necesitamos, ¿no es cierto? Y Dios la sigue dando. A los abrumados. A los abatidos. A Jairo. A nosotros. Él nos sigue animando:

«No temas, cree solamente».

Cree que Él puede, cree que a Él le importa, cree que Él viene. Oh, cuánto necesitamos creer. El temor le roba demasiada paz a nuestros días.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Dios es poderoso para hacer lo que tú no puedes. Así que entrégale tu problema a Jesús. No cometas el error de los discípulos. Ellos analizaron, organizaron, evaluaron y calcularon sin contar con Jesús para nada. ¿El resultado? Se pusieron ansiosos y mandones.

Acude primero a Cristo. Toma tu problema y entrégalo. Se te va a acabar la gasolina. A todos nos pasa. La próxima vez que la aguja se pase de la última raya en el tablero, recuerda que Aquel que alimentó a las multitudes está a una simple oración de distancia.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Nota por favor que el error de los discípulos no es que hayan calculado el problema sino que hicieron cálculos sin contar con Cristo. Como no le dieron oportunidad a Jesús, tampoco le dieron oportunidad a su día. Tenían una mesa reservada para doce en el Restaurante del Día Podrido.

¡Cuán innecesario! Si tu papá fuera Bill Gates y tu computadora se dañara, ¿dónde acudirías? Si Stradivarius fuera tu papá y la cuerda de tu violín se rompiera, ¿a quién pedirías ayuda? Si tu papá es Dios y tienes un problema entre manos, ¿qué haces?

Las Escrituras nos dicen qué hacer:

¿Es tu problema demasiado grande? «[Dios] es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos» (Efesios 3.20).

¿Es tu necesidad demasiado imperiosa? «Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia» (2 Corintios 9.8).

¿Es tu tentación demasiado severa? «[Dios] es poderoso para socorrer a los que son tentados» (Hebreos 2.18).

¿Son tus pecados demasiado numerosos? «[Jesús] puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios» (Hebreos 7.25).

¿Es tu futuro demasiado abrumador? «[Dios] es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría» (Judas 24).

¿Es tu enemigo demasiado fuerte? «[Dios] puede también sujetar a sí mismo todas las cosas» (Filipenses 3.21).

Incluye estos versículos en tu dieta diaria. Dios es poderoso para hacer, abundar, socorrer, salvar, guardar, sujetar, etc. Él es poderoso para hacer lo que tú no puedes. Él ya tiene un plan. La Biblia dice que Jesús ya «sabía lo que había de hacer» con la multitud hambrienta (Juan 6.6). A Dios nada lo toma por sorpresa. Acude a Él.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Nota los detalles del plan de provisión de Dios.
Él satisface las necesidades diarias diariamente. Por la tarde las codornices cubrían el campamento y el maná aparecía como rocío y escarcha cada mañana. Carne para la cena. Pan dulce para el desayuno. La comida les llovía del cielo todos los días. No cada año ni cada mes ni cada hora, sino diariamente. Y hay más todavía.
Él satisface las necesidades diarias milagrosamente. Cuando la gente vio aquella cosa redonda y menuda sobre la tierra, «Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era» (16.15).
El pueblo atolondrado llamó aquellos hojaldres manjú, que en hebreo significa: «¿Qué es esto?» Dios tenía recursos que ellos desconocían por completo, soluciones más allá de su realidad, provisiones fuera de su marco de referencia de lo posible. Ellos vieron un desierto ardiente, Dios vio la canasta del pan del cielo. Ellos veían tierra seca, Dios veía una bandada de codornices detrás de cada matorral. Ellos veían problemas, Dios vio provisión.
La ansiedad se desvanece a medida que nuestro recuerdo de la bondad de Dios permanezca intacto.
Willson Barrientos
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
El leproso que volvió captó la atención de Cristo. Al igual que la ausencia de los otros. No te pierdas el titular de la historia. Dios se percata del corazón agradecido. ¿Por qué? ¿Acaso está obsesionado consigo mismo? No. En cambio, nosotros sí. La gratitud eleva nuestra mirada, nos quita los ojos de las cosas que nos faltan para que podamos ver las bendiciones que poseemos. Nada acaba con el frío invernal del día como la brisa caribeña de la gratitud. ¿Necesitas un cambio de vientos?
Vuélvete un experto en la gracia de Dios. Cuando Pablo envió a Timoteo a la universidad espiritual, le dijo que obtuviera una maestría en la gracia de Dios: «Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la graciaque es en Cristo Jesús» (2 Timoteo 2.1, cursivas mías). Haz tú lo mismo. Enfócate en la cruz de Cristo. Domina el lenguaje de la redención. Pasa ratos largos al pie de la cruz. Métete de lleno en el currículo de la gracia. Es fácil distraerse. Es tan fácil ser ingratos, cometer el error del ayudante de Scott Simpson.
Scott es un jugador profesional de golf que juega en el torneo Masters auspiciado por el Club Nacional de Golf de Augusta. Augusta es para los golfistas lo que el Instituto Smithsoniano es para los historiadores, la experiencia máxima. La cancha es una bella obra de arte, recorrerla es como caminar por un cuadro al óleo. Los encargados de su cuidado y mantenimiento la acicalan como si fuera una novia en el día de su boda. Al describir tal perfección a su ayudante, Scott comentó: «No vas a encontrar una sola maleza toda esta semana».
Imagina la sorpresa de Scott el domingo, cinco días después de haber recorrido la cancha, cuando su ayudante señaló al suelo y anunció: «¡Encontré una!»
¿Acaso no hacemos lo mismo? Habitamos en un huerto de gracia inmaculada. El amor de Dios brota a nuestro alrededor como lilas y nos rodea como pinos de Georgia, pero nosotros vivimos agachados buscando maleza. ¿Cuántas flores nos perdemos en el proceso?
Si te fijas lo suficiente, tarde o temprano encontrarás algo que te revolverá el estómago. ¡Mejor deja de buscar! Aparta tus ojos de la maleza. Dedícate a estudiar la gracia de Dios. Y...
Mide los regalos de Dios. Colecciona tus bendiciones. Cataloga Sus bondades. Junta tus razones para estar agradecido y recítalas. «Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús» (1 Tesalonicenses 5.16–18).
Fíjate en la totalidad de esos términos. Siempre gozosos. Orando sin cesar. Dando gracias en todo lo que suceda. Aprende una lección de Sidney Connell. Cuando le robaron su bicicleta recién comprada, la niña llamó a su papá y le contó la mala noticia. Él esperaba que su hija estuviera alterada, pero Sydney no estaba llorando. Se sintió privilegiada. «Papá», se jactó, «de todas las bicicletas que se habrían podido llevar, se llevaron la mía».
La gratitud siempre es una opción. Matthew Henry optó por ella. Cuando el famoso erudito fue acechado por ladrones que le robaron su bolso, él escribió lo siguiente en su diario: «Primero quiero dar gracias porque nunca antes me habían robado; en segundo lugar, porque así se hayan llevado mi bolso no me quitaron la vida; en tercer lugar, aunque se llevaron todo lo que tenía, no era mucho; y en cuarto lugar, porque me robaron a mí y no fui yo el que robó».2
Haz de la gratitud tu estado emocional básico y verás cómo das gracias por los problemas de la vida. El consultor de administración y gerencia Robert Updegraff escribió:
Deberías alegrarte por los problemas de tu trabajo porque suministran cerca de la mitad de tus ingresos. Si no fuera por todo lo que puede salir mal, la gente problemática que te toca atender y los problemas de tu día laboral, se podría encontrar a alguien que realizara tu trabajo por la mitad de lo que te están pagando. Por eso, empieza a buscar más problemas. Aprende a manejarlos con alegría y buen juicio, como oportunidades en lugar de irritaciones, y te sorprenderás al ver con qué rapidez sales adelante. Hay bastantes trabajos buenos a la espera de gente que no le tenga miedo a los problemas.3
trust21
trust21compartió una citahace 2 años
tengas cerca... nuestro deber inmediato no es ver lo que se divisa tenuemente en el horizonte sino lo que se ve claramente a la mano».5
trust21
trust21compartió una citahace 2 años
«Vive únicamente para la hora y su trabajo correspondiente... Dedícate con tesón a la tarea que
b9961395274
b9961395274compartió una citahace 3 años
libros, Joel Henderson explicó que nunca había escrito un libro. Todo lo que hacía era escribir una página al día.6 Ningún alcohólico puede llevar una vida sobria, pero sí puede vivir un día de sobriedad. No puedes controlar tu genio para siempre, pero sí puedes controlarlo durante la siguiente hora. Ganarse un título universitario puede parecer imposible, pero estudiar un semestre es manejable y tener una semana productiva es posible. Para durar en una carrera larga hay que correr las cortas.
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