bookmate game
Libros
Valérie Mréjen

Tercera persona

La experiencia de la maternidad no podía quedar fuera de la narrativa de Valérie Mréjen, una autora que ha hecho de la escritura autobiográfica su emblema. Este libro, original y personalísimo, arranca en el taxi que recorre el trayecto que va desde el hospital donde la narradora acaba de dar a luz hasta la casa familiar, un taxi que ocupan la madre, el padre y esa tercera persona recién incrustada en sus vidas con la fuerza de un fenómeno sobrenatural indescifrable, casi más cerca del milagro que de la biología.
La autora intenta comprender el trastorno que supone el nacimiento de un bebé en el día a día de una pareja, pero también en su percepción del mundo hasta ese instante, y para ello va intercalando bellísimas escenas en las que mira a través de los ojos de la hija. Todo lo que ve de pronto se impregna de un hondo sentimiento: el embeleso de la primera vez. Así pues, al observar cuanto la rodea con esa mirada nueva, alborozada y perpleja, la madre comprueba que, aunque todo sigue igual –el Sena, los castaños de Indias, el cielo, las farolas, los transeúntes–, todo es diferente. Si, por un lado, la mera presencia de la niña cambia los comportamientos de allegados y desconocidos, por el otro, los objetos cotidianos cobran una inusitada relevancia al convertirse, bien en peligros acechantes, bien en guiños que suscitan sonrisas a unos padres cuarentones exhaustos, desbordados y rendidos a su criatura.
Con la objetividad pura de una cámara cinematográfica, Valérie Mréjen despliega una prosa sumamente plástica a la vez que precisa y distante, repleta de cómicos y reveladores momentos –como el nacimiento de un léxico familiar— y de lúcidas reflexiones, para hablarnos de la experiencia íntima de ser madre al tiempo que teje toda una poética de la mirada en la que la contención y la ternura se entreveran de un modo magistral.
77 páginas impresas
Propietario de los derechos de autor
Bookwire
Publicación original
2021
Año de publicación
2021
¿Ya lo leíste? ¿Qué te pareció?
👍👎

Opiniones

  • Liliana M.compartió su opiniónhace 2 años
    🙈Ni fu ni fa

  • Amparo Ortegacompartió su opiniónhace 2 años
    👍Me gustó

Citas

  • Mon Margocompartió una citael año pasado
    Todas estas cuestiones le harán darse cuenta de lo poco que sabe en muchos ámbitos. Sus respuestas no siempre serán muy claras ni convincentes, y le turbará el inquebrantable empecinamiento de la niña, el incesante y reiterado reinicio de sus preguntas, como si la explicación proporcionada no le hubiera satisfecho
  • Mon Margocompartió una citael año pasado
    Ellos también vivieron permanentemente con una servilleta de papel, un paño o una esponja en la mano con los que absorber los fluidos que se dan media vuelta en su camino hacia el estómago, las pequeñas formaciones viscosas que salpican el suelo, las fugas provocadas por unos gestos que todavía están mal medidos. También ellos tuvieron que recoger de rodillas los granos de arroz esparcidos por el suelo. Estuvieron a punto de perder la paciencia, nos advertían una, dos, tres veces, y, a despecho de sus ideas progresistas y de sus propósitos contrarios a la violencia, finalmente se veían obligados a hacerse entender a base de bofetadas. Probablemente después se sintieran mal. Intentaron torpemente reparar con palabras las conductas impulsivas. Nos acunaron, nos consolaron y los vimos un poco como si fueran héroes. Cuando mi padre llegaba a casa por la noche con su maletín lleno de expedientes, corríamos gritando de alegría desde la otra punta del pasillo. Hoy esas escenas parecen casi inventadas
  • Mon Margocompartió una citael año pasado
    esfuerzo mental que tendrían que hacer se parece sobremanera a una tentativa de borrado; no quieren pensar ni un solo segundo en borrarla y, sin embargo, se preguntan cómo era su vida hace dos meses. En cualquier caso, el estupor es demasiado grande para poder llevar a cabo esta simulación del pasado. Sus mentes están ahora ocupadas por ese estupor.
    Algunas imágenes llegan desordenadas, impresiones, retazos dispuestos sin lógica aparente. Fluctúan, se amontonan, se yuxtaponen.
    Por supuesto, la niña actúa como un revelador. Ambos piensan en situaciones que ni ellos mismos recuerdan. Por ejemplo, a mis padres recién casados les pasó exactamente igual, también temieron hacerlo mal, estaban preocupados, fascinados, aprendieron sobre la marcha. Se despertaban por la noche, intentaban mantener los ojos abiertos, se esforzaban en cantar nanas por mucho que desafinaran

En las estanterías

fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)