Mario Benedetti

La borra del café

moris2288compartió una citahace 5 años
pero en aquella época era muy joven y aún no había aprendido a ser hipócrita
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
He llegado a pensar que, después de todo, la conciencia es simultáneamente nuestro cielo y nuestro infierno. El famoso Juicio Final lo llevamos aquí, en el pecho. Todas las noches, sin ser conscientes de ello, enfrentamos un Juicio Final. Y es de acuerdo a su dictamen que podemos dormir tranquilos o revolcarnos en pesadillas. Ni Salomón ni psicoanalista. Somos juez y parte, fiscal y defensor, qué más remedio. Si nosotros mismos no sabemos condenarnos o absolvernos ¿quién será capaz de hacerlo? ¿Quién tiene tantos y tan recónditos elementos de juicio sobre nosotros mismos como nosotros mismos? ¿Acaso no sabemos, desde el inicio y sin la menor vacilación, cuándo somos culpables y cuándo inocentes?

Pensé en el viejo, en
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
La memoria del cuerpo no cae nunca en minucias. Cada cuerpo recuerda del otro lo que le da placer, no aquello que lo disminuye. Es una memoria entrañable, más, mucho más generosa que el tacto ya desgastado de las manos, harto contaminadas de rutina cotidiana. El pecho que toca pechos, la cintura que siente cintura, el sexo que roza sexo, toda esa sabrosa red de contactos, aunque se verifique a través de sedas, casimires, algodones, hilos o telas más bastas, aprenden rápida y definitivamente la geografía del otro territorio, que llegará, o no, a ser amado, pero que por lo pronto es fervorosamente deseado
dianalm111compartió una citahace 3 años
pero en aquella época era muy joven y aún no había aprendido a ser hipócrita.”
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
La llamada me salió un platal, ya que cuando ella se calló, yo a mi vez me puse baboso y le dije una colección de zalamerías, totalmente extrañas a mi proverbial sobriedad amatoria.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Aquí te dejo mi tarjeta, para que algún día me llames y me cuentes en qué andás, porque hoy me hiciste hablar como un loro y vos en cambio estuviste más callado que la hache.”
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
El mundo se consumía y despedazaba en una guerra estúpida. Millones de muertos y yo ¿qué hacía? ¿Qué hacía en esta mecedora contemplando la desolación del invierno desde mi propia desolación?
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Cuando estuve vacilando entre seguir estudiando o no, él, como buen autodidacto, me decía que no sólo en la Universidad puede uno “desasnarse”, también es posible alfabetizarse por impulso propio, por vocación, y “entonces verás que la cultura que vas adquiriendo, te sirva o no para ganar dinero, ya no es una tortura sino un disfrute”.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Te aseguro que la amo con mis cuatro sentidos y no me hace falta el quinto. En todo caso, nuestro quinto sentido es el buen humor. ¿Qué más queremos? Después de todo, mis manos no son ciegas. La conocen bien”.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Evidentemente Mateo estaba contento. Cuando Claudio empezó a hablar, lo interrumpió: “¡Qué increíble tu voz de ahora! Es como si la melodía que antes escuchaba en un violín, ahora la escuchara en un violoncelo. Ah, pero todo tiene sus limitaciones. Todavía no puedo imaginarte con un cuerpo y una presencia de hombre”.

Luisa asistía div
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Por qué seré tan callado? Cuanto más hablan los que me rodean, menos ganas tengo de decir algo.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Cada vez el presente me conquistaba más. El pasado era una colección de presentes sellados; el futuro, una serie de presentes a emitir.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Después de todo, el germen del amor tendrá mejor pronóstico si se lo siembra en el surco del deseo. ¿Dónde habré leído esto? A lo mejor es mío. Lo anoto para el tema de un cuadro (sin relojes): El surco del deseo. Tal vez suene demasiado literario. Pero no. Debe mostrar a una pareja que baila tango. Sólo eso. El surco del deseo. Nada más. Que el público imagine.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Es virtualmente imposible que, después de varios tangos, dos cuerpos no empiecen a conocerse. En esa sabiduría, en ese desarrollo del contacto se diferencia el tango de otros pasos de baile que mantienen a los bailarines alejados entre sí o sólo les permiten roces fugaces que no hacen historia. El abrazo del tango es sobre todo comunicación, y si hubiera que adjetivarla diría comunicación erótica, un prólogo del cuerpo-a-cuerpo que luego vendrá, o no, pero que en ese tramo figura en los bailarines como proyecto verosímil.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
La pobre higuera está desconsolada y una de sus ramas se arrima cuando puede a la que era tu ventana, como buscándote.” Le agradecí a Norberto esa licencia poética: en el fondo no dejaba de gustarme que la higuera me echara de menos.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
”. Me dijo que era judío, que sus padres habían sido exterminados en un campo de concentración, antes aun de que estallara la guerra. Él se había salvado gracias a un cura, amigo de su padre.

“Detrás de esos ojos azules y esas mejillas candorosas, son capaces de albergar un odio que no puede medirse.” Le dije que no todos serían iguales, que no podía ser que esos casi niños fueran asesinos en potencia. “Nadie es asesino en potencia, lo sé. Pero un loco, un alucinado, puede contagiarles su alucinación y su demencia. El más peligroso de sus atributos es cierta recóndita vocación de raza reina. Los mejores la descubren en sí mismos (porque todos la tienen) y la desmantelan, la liquidan, la extirpan como si fuera un tumor. Pero los otros, que en el fondo son los más ineptos, los más estúpidos, los más necios, la alimentan con delectación, porque sólo así se sienten seguros.”
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
“No te avergüences de ninguna pregunta, si es sincera. Generalmente son las respuestas las más acreedoras de vergüenza, porque en ellas es más común que aparezca la doblez: que pienses algo pero digas lo contrario. Ése es otro de nuestros escasos privilegios: creo que los ciegos detectamos mejor la hipocresía. El hipócrita puede disimular su doblez con un gesto, una mirada, un guiño, y así rodearse de un aura falsa de sinceridad frente al interlocutor desvalido. Pero a nosotros sólo nos llega del hipócrita la voz, la voz sin maquillaje, tal como es, con su mentira a la intemperie.”
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
Me puse insoportablemente cursi (ahora lo veo así, pero no aquel domingo) y sentí que esa humedad o las gotitas del musgo eran como las lágrimas del Parque, eran su estilo peculiar de despedirme. El Parque y mi infancia se fundieron en una imagen que también era gusto, olor, tacto, sonidos.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
En un primer momento, aquello pareció conformarla, pero de pronto vio la higuera. “Ves, Claudio, la higuera no se mueve, no oye, no habla, no piensa, no sueña, no siente dolor, pero está viva ¿no? A lo mejor mamita está como la higuera.” Siempre he sido un mal perdedor, así que le dije: “No, Elenita, la higuera no es una persona. Sigue otras leyes”. Eso de las leyes, como no pudo entenderlo, la impresionó bastante, así que por suerte se calló.
Dana Kalidcompartió una citahace 8 meses
El que se va se lleva su memoria,

su modo de ser río, de ser aire,

de ser adiós y nunca.

ROSARIO CASTELLANOS
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