Lucy Maud Montgomery

Ana, la de Tejas Verdes

La vida en el pequeño pueblo de Avonlea cambiará rotundamente con la llegada de Ana Shirley, una niña huérfana que fue adoptada por Marilla y Matthew Cuthbert, dos hermanos solteros de mediana edad, para vivir en su casa familiar de Tejas Verdes. Con su carácter despierto y sociable, y su vivacidad, risas y lágrimas, Ana consigue formar parte de una familia y tener un lugar al que podrá llamar hogar para siempre. Aventúrate a descubrir el mundo a través de los ojos de la brillante y perspicaz Ana, quien con su imaginación te hará sentir el mundo como algo nuevo, lleno de alegrías, emociones y risas.
Lucy Maud Montgomery (1874–1942) nació en New London, Isla del Príncipe Eduardo, Canadá. Fue una escritora, novelista y poeta, reconocida especialmente por la serie de novelas Ana de las Tejas Verdes. Sus tramas se desarrollan principalmente en la Isla del Príncipe Eduardo, donde la autora vivió su infancia en casa de sus abuelos maternos.
338 páginas impresas
Publicación original
2021
Año de publicación
2021
Editorial
Saga Egmont

Otras versiones

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Opiniones

    Sarai Elizabethcompartió su opiniónhace 2 años
    💞Romántico

    Lo amé simplemente. Terminado de leer el 5-10-20 a las 20:29.

    La Dalia negracompartió su opiniónhace 3 años
    👍Me gustó
    🔮Profundo
    🎯Justo en el blanco
    🚀Adictivo
    🐼Adorable
    💧Prepárate para llorar

    esta obra es un remanso de paz y un toquecito al corazón. hermosa😍😘

    Caca DeVacacompartió su opiniónel mes pasado
    👍Me gustó

    Joyita

Citas

    Martha Roblescompartió una citahace 2 años
    Soy tan fea, que nadie querrá jamás casarse conmigo, a menos que sea un misionero. Supongo que un misionero no tiene muchas aspiraciones. Pero espero que algún día tendré un vestido blanco. Ése es mi ideal de felicidad terrenal. Me gusta la ropa bonita y nunca la he tenido en mi vida, en lo que puedo acordarm
    Aurea Castillocompartió una citahace 2 años
    Nos resistimos a la idea de que algo pueda alegrarnos cuando alguien a quien amamos ya no está para disfrutar con nosotros, y sentimos como si fuéramos infieles a nuestra pena cuando vemos que vuelve a nosotros el interés por la vida.
    Crisbookcompartió una citael año pasado
    —Oh, déjeme llorar, Marilla —gimió Ana—. Las lágrimas no me hieren tanto como el dolor de hoy. Quédese un ratito conmigo y abráceme, así. No pude dejar quedarse a Diana; es buena y dulce; pero ésta no es su pena, está fuera de ella y no puede acercarse lo suficiente a mi corazón como para ayudarme. ¡Es nuestra pena, suya y mía! Oh, Marilla, ¿qué haremos sin él?

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