Habló del arte y de cómo consiste en poner con desesperación algo donde no existe nada. En esa zona de la vida en la que nada puede enraizar, que lo expulsa todo. Como disparar a ciegas, o hacia el cielo, calculando detalladamente la forma de acertar en el centro, como un loco empeñado en encontrarle el corazón a ese vacío, dijo, y luego se quedó callada.