Joseph Ratzinger,Karl Forster,Alfons Auer,Eugen Biser,Hans Urs von Balthasar,Heinrich Fries,Karl Lehmann,Karl Rahner SJ,Leo Scheffczyk,Michael Schmaus,Otto Semmelroth SJ,Rudolf Schnackenburg,Odilo Lechner,Ulrich Horst

Yo creo

Avisarme cuando se agregue el libro
Para leer este libro carga un archivo EPUB o FB2 en Bookmate. ¿Cómo puedo cargar un libro?
b3800097408compartió una citahace 3 años
res, humillación. Y comienza ya arrastrando a su madre a esta humillación. ¿De dónde viene este niño? La gente debió hablar de ello, y tampoco habría de permanecer muda más tarde. Debió ser una situación delicada, cuando José no encontró mejor salida que abandonar en silencio a su esposa. El humanismo de Dios comienza al punto drásticamente. Con quien Él se relaciona o el que se relaciona con Él no se verá eximido. Se encontrará envuelto en sospechas y ambigüedades, de las que no podrá defenderse. Y la situación se hará cada vez más confusa hasta la cruz, donde la madre llega a ver lo que su sí ha puesto en marcha, y debe escuchar las burlas escarnecedoras que caen sobre su Hijo
b3800097408compartió una citahace 3 años
lleva a la desesperación a un José perplejo. La encarnación de Dios significa condescendencia, rebajamiento y, porque somos pecadores, humillación
b3800097408compartió una citahace 3 años
es el Espíritu Santo, en cuanto la tercera Hipóstasis divina, el que propiamente actúa, como lo será siempre en las oraciones, sacramentos y carismas de la Iglesia
b3800097408compartió una citahace 3 años
Pero al punto hemos de corregir: según el concepto judío de Dios, es imposible hablar de una filiación física divina
b3800097408compartió una citahace 3 años
e trata de la intervención decisiva de Dios como Padre, la cual excluye en Jesús cualquiera otra relación de paternidad, lo mismo que la relación nupcial de Jesús con su esposa, la Iglesia, excluye en él cualquier otra relación conyugal
b3800097408compartió una citahace 3 años
de Dios y la vida mortal del hombre, y que el hombre mortal había de participar de la vida divina eterna
b3800097408compartió una citahace 3 años
Y en ello se incluye expresamente (Lc 24,46) la resurrección, aquel cumplimiento sobreabundante de todas las promesas de Dios de que alguna vez habría de realizarse perfectamente la alianza de la vida eterna de Dios y la vida mortal del hombre
b3800097408compartió una citahace 3 años
Testamento fue concebido y realizado desde la resurrección. De no ser por la certeza de la fe en la resurrección, que lo trastorna todo, no hubiera valido la pena fundar
b3800097408compartió una citahace 3 años
n. Profesa una esperanza para todos. Por eso anuncia un futuro también para los muertos, pues en Dios no hay olvidados, ya que está presente de igual manera en cada generación
b3800097408compartió una citahace 3 años
. Que esto ha sido así, durante nuestra vida, lo pondrá de manifiesto la resurrección de los muertos. Y porque también el cuerpo participa de la historia concreta de nuestra vida, es inconcebible una relación de Dios sin referencia a lo material
b3800097408compartió una citahace 3 años
Dios. Lo que somos aquí dice relación a nuestra futura manera de ser. Lo que hay de malo en nosotros se olvidará y caerá para siempre en la nada. Lo bueno entrará en la gloria, y con ello nuestro cuerpo, la «carne», de la cual habla tan enérgicamente el credo
b3800097408compartió una citahace 3 años
Quizá esto nos ayude a comprender algo mejor la resurrección de la carne. Si la eternidad está presente en nuestra existencia, entonces nuestra vida entera, en su dimensión temporal y corporal, es recibida por Dios
b3800097408compartió una citahace 3 años
y lo que hemos sido durante nuestra vida. Esto quiere decir que el presente apunta al futuro y que el futuro está ya presente entre nosotros
b3800097408compartió una citahace 3 años
día) descubrirá cómo ha obrado Dios en el mundo y lo que hemos sido durante nuestra vida
b3800097408compartió una citahace 3 años
muerte a su perfección (‘totalidad’)»68.
Esa continuidad entre temporalidad y eternidad no puede ser de tipo físico y material. Pero tampoco es puramente
b3800097408compartió una citahace 3 años
En la muerte, el tiempo linda con la eternidad. Por eso el teólogo dirá más o menos en una fórmula breve: ‘Después de la muerte no me reduciré a la nada. Lo que seré, no lo sé. Pero mi ser será una perfección de mi relación (actual) a Dios, y con ello la decisión fundamental de mi vida empírica’. Si se pide una ulterior concretización, callará o remitirá a la concretez de la vida terrena, que llega en la muerte a su perfección (‘totalidad
b3800097408compartió una citahace 3 años
La eternidad no es una prolongación sin fin de nuestro tiempo, una serie de minutos y horas interminables, sino (y también esto es mera comparación) un estado, una manera de ser distinta, para la cual carecemos de modelos y pautas
b3800097408compartió una citahace 3 años
da. En otras palabras, a pesar de todos los intentos de convertir al hombre en un ser puramente espiritual, la profesión de la fe, aunque no siempre la praxis de la Iglesia, mantiene la unión del alma con el cuerpo y la materia
b3800097408compartió una citahace 3 años
El Jesús crucificado y el resucitado son idénticos. En relación a nosotros, esto significa que ni siquiera aquella transformación impide la unicidad de nuestra persona, que está y permanece referida a nuestro cuerpo. Sin él, caería en la nada
b3800097408compartió una citahace 3 años
Fijémonos bien; según Pablo, el destino de Jesús en la muerte y resurrección es el criterio para los cristianos. Es la garantía de nuestras esperanzas. Lo que ha acontecido anticipadamente en él, será igualmente nuestra participación futura, pues la fidelidad y omnipotencia de Dios se mantienen
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)