Libros
Melanie Moreland

La cláusula

¡RICHARD HA VUELTO!
LLEGA LA CONTINUACIÓN DE EL ACUERDO, UN LIBRO TIERNO Y DIVERTIDO QUE TE ENGANCHARÁ DE PRINCIPIO A FIN.
Richard puede añadir una línea más a su currículum: papá. ¿Cómo compagina la nueva responsabilidad con su vida acomodada?
Lo que Richard y Katy comparten son años de inquietudes que se convierten en una familia poco convencional. Pero lo que él no sabe es exactamente cómo cambiará su vida y todo lo que será capaz de hacer por amor.
La cláusula es una breve continuación de la historia de Richard y Katy que contiene toques de humor que muestran a Richard como padre y los cambios en su mundo. Te encantará el amor y la pasión entre esta pareja, y cómo sus vidas se enriquecen en cada una de sus páginas.
Una lectura obligada para todos los fans de El acuerdo de Melanie Moreland.

«Katy continúa siendo una de las mejores heroínas del libro al reconocer lo que Richard necesita y entregárselo sin comprometer su condición de mujer fuerte. Aunque, como la mayoría de las mujeres, puede tener momentos de duda, no deja que eso la consuma. ¡Richard y Katy juntos son perfectos!» Smusic F., comentario en Amazon
«Uno de mis personajes favoritos regresa para hacernos saber que todavía está un poco loco, pero esta vez está loco por su esposa y su nuevo bebé.» The Pleasure of Reading Today
«¡Este libro es muy bueno! Richard se ha convertido en el hombre que nunca pensó que jamás sería. Le costó aprender a amar y ser amado, pero me ha hecho disfrutar de esta serie.» Anna, comentario en Amazon
48 páginas impresas
Publicación original
2018

Libros relacionados

Opiniones

    Elii Romerocompartió su opiniónel año pasado
    🎯Justo en el blanco

Citas

    Alexandra Absaloncompartió una citahace 10 meses
    —¿En qué puedo ayudarlo?

    —Mi mujer… me han llamado… ¡está teniendo al bebé!

    —¿Y cómo se llama?

    La miré con el ceño fruncido.

    —Todavía no hemos elegido el nombre. ¡Si ni siquiera ha nacido!

    La enfermera frunció el ceño y abrió la boca para hablar, pero yo continué:

    —¿Cómo voy a saber el nombre? No hemos querido saber el sexo. Queríamos que fuera una sorpresa. Pero se ha puesto de parto antes de tiempo. Me han llamado. Tengo que encontrarla.

    —El nombre de su esposa, señor.

    Inspiré hondo. En fin, eso sí tenía sentido.

    —Katharine… pero yo la llamo Katy. Le gusta más.

    La mujer arqueó una ceja.
    Monse Valadezcompartió una citahace 2 años
    —En una escala del uno al diez, ¿qué grado de sensualidad me otorgas cuando llevo encima a la niña más guapa del mundo? Totalmente irresistible, ¿verdad?

En las estanterías

fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)