Pero es ridículo! —dije— Yo estoy de acuerdo con el sacrificio total cuando algo vale la pena, cuando hay vidas y más vidas en juego, en un momento de lucha armada, en plena revolución. Pero así, para obtener unos datos ridículos que ni siquiera se sabe si van a ser útiles, yo creo que esto es exigirles demasiado a las mujeres revolucionarias. Yo no soy prostituta.
—Esto