Henry R.Haggard

Las Minas del Rey Salomón

A finales del siglo XIX, Haggard colocó en las tierras de África, en parte inexploradas, a Allan Quatermain, el cazador de elefantes, enrolado en un viaje erizado de dificultades en busca de las portentosas minas del rey Salomón. Una sucesión de peligros, ocasionados por la naturaleza, las fieras o los nativos, que no entienden la idolatría de los blancos por las piedras, se interpondrá en su camino. De todo esto surge una pregunta esencial: si la civilización materialista y obsesionada por el dinero no será en el fondo más salvaje que esta tribu belicosa, perdidas en el corazón de la selva
309 páginas impresas
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Opiniones

    Rodolfo Guzmán Cermeñocompartió su opiniónhace 6 años
    👍Me gustó
    💡He aprendido mucho
    🎯Justo en el blanco

    Una historia clásica que permite a un joven moderno como yo apreciar la forma de vivir clásica del siglo XIX.

Citas

    Rodolfo Guzmán Cermeñocompartió una citahace 7 años
    Anduvimos y anduvimos, hasta que el Este empezó a sonrojarse como las mejillas de una muchacha. Después vimos débiles rayos de una luz amarillo pálido, que se transformaron al momento en barras doradas, por las que se deslizaba el alba a través del desierto. Las estrellas empalidecieron más y más hasta desvanecerse finalmente; la dorada luna se tornó macilenta, y los bordes de sus montañas se recortaron con claridad sobre su enfermiza cara, como los huesos de la faz de un moribundo; después, en la distancia relampaguearon un destello tras otro de magnífica luz que atravesaron el yermo sin límites, taladrando y encendiendo los velos de la neblina, hasta que el desierto se revistió de un trémulo brillo dorado y se hizo de día.

En las estanterías

    Gabriel Canedo
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