La Odisea, Homero
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Homero

La Odisea

Jaqui Gorostieta
Jaqui Gorostietacompartió una citahace 3 años
Dicen que las cosas malas les vienen de nosotros, y son ellos quienes se atraen con sus locuras infortunios no decretados por el destino.
Cinthia Segovia
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Dijo, tiróse hacia atrás y cayó de espaldas. Así echado, dobló la gruesa cerviz y vencióle el sueño, que todo lo rinde; salíale de la garganta el vino con pedazos de carne humana, y eructaba por estar cargado de vino.
Cinthia Segovia
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Así le dije. El ciclope, con ánimo cruel, no me dio respuesta; pero, levantándose de súbito, echó mano a los compañeros, agarró a dos y, cual si fuesen cachorrillos arrojólos a tierra con tamaña violencia que el encéfalo fluyó del suelo y mojó el piso. De contado despedazó los miembros, se aparejó una cena y se puso a comer como montaraz león, no dejando ni los intestinos, ni la carne, ni los medulosos huesos.
Cinthia Segovia
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quéllos, fiando en sus rápidos bajeles, atraviesan el gran abismo del mar por concesión de Poseidón, que sacude la tierra; y sus embarcaciones son tan ligeras como las alas o el pensamiento.
Cinthia Segovia
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¡Oyeme, oh soberano, quienquiera que seas! Vengo a ti, tan deseado, huyendo del ponto y de las amenazas de Poseidón. Es digno de respeto aun para los inmortales dioses el hombre que se presenta errabundo, como llego ahora a tu corriente y a tus rodillas después de pasar muchos trabajos. ¡Oh, rey, apiádate de mi, ya que me glorio de ser tu suplicante!

451 Así dijo. En seguida suspendió el río su corriente, apaciguó las olas, mandó la calma delante de sí y salvó a Odiseo en la desembocadura.
Cinthia Segovia
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Cuan grata se les presenta a los hijos la vida de un padre que estaba postrado por la enfermedad y padecía graves dolores, consumiéndose desde largo tiempo a causa de la persecución de horrendo numen, si los dioses le libran felizmente del mal: tan agradable apareció para Odiseo la tierra y el bosque.
Cinthia Segovia
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—Ahora que has padecido tantos males, vaga por el ponto hasta que llegues a juntarte con esos hombres, alumnos de Zeus. Se me figura que ni aun así te parecerán pocas tus desgracias.

380 Dicho esto, picó con el látigo a los corceles de hermosas crines y se fue a Egas, donde posee ínclita morada.

382 Entonces Atenea, hija de Zeus, ordenó otra cosa. Cerró el camino a los vientos, y les mandó que se sosegaran y durmieran; y, haciendo soplar el rápido Bóreas, quebró las olas hasta que Odiseo, del linaje de Zeus, librándose de la muerte y de las Parcas, llegase a los feacios, amantes de manejar los remos.
Cinthia Segovia
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Mucho tiempo permaneció Odiseo sumergido, que no pudo salir a flote inmediatamente por el gran ímpetu de las olas y porque le pesaban los vestidos
Cinthia Segovia
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—¡Desdichado! No llores más ni consumas tu vida pues de muy buen grado dejaré que partas. Ea, corta maderos grandes; y, ensamblándolos con el bronce, forma una extensa balsa y cúbrela con piso de tablas, para que te lleve por el obscuro ponto. Yo pondré en ella pan, agua y el rojo vino, regocijador del ánimo, que te librarán de padecer hambre; te daré vestidos y te mandaré próspero viento, a fin de que llegues sano y salvo a tu patria tierra si lo quieren los dioses que habitan el anchuroso cielo; los cuales me aventajan, así en trazar designios como en llevarlos a término.
Cinthia Segovia
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No revuelvas en tu pecho malas acciones o palabras, y come y bebe conmigo como hasta aquí lo hiciste.
Cinthia Segovia
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Pues que sabes otras muchas hazañas de hombres y de dioses, que recrean a los mortales y son celebradas por los aedos, cántales alguna de las mismas sentado ahí, en el centro, y óiganla todos silenciosamente y bebiendo vino, pero deja ese canto triste que constantemente me angustia el corazón en el pecho, ya que se apodera de mí un pesar grandísimo que no puedo olvidar.
Cinthia Segovia
Cinthia Segoviacompartió una citahace 3 días
Mas aquél ya murió, a causa de su aciago destino, y ninguna esperanza nos resta, aunque alguno de los hombres terrestres afirme que aun ha de volver: el día de su regreso no amanecerá jamás.
Cinthia Segovia
Cinthia Segoviacompartió una citahace 3 días
El poema es, junto a La Ilíada, uno de los primeros textos de la épica grecolatina y por tanto de la literatura occidental.
b1661550165
b1661550165compartió una citahace 4 meses
105 Desde allí continuamos la navegación con ánimo afligido, y llegamos a la tierra de los ciclopes soberbios y sin ley; quienes, confiados en los dioses inmortales, no plantan árboles, ni labran los campos, sino que todo les nace sin semilla y sin arada —trigo, cebada y vides, que producen vino de unos grandes racimos— y se lo hace crecer la lluvia enviada por Zeus.
b1661550165
b1661550165compartió una citahace 4 meses
Desde allí dañosos vientos lleváronme nueve días por el ponto, abundante en peces, y al décimo arribamos a la tierra de los lotófagos
b1661550165
b1661550165compartió una citahace 5 meses
la isla Ogigia, donde mora Calipso
b1661550165
b1661550165compartió una citahace 6 meses
Oid, esclavas de níveos brazos, lo que os voy a decir: no sin la voluntad de los dioses que habitan en el Olimpo, viene ese hombre a los deiformes feacios. Al principio se me ofreció como un fulano despreciable, pero ahora se asemeja a los dioses que poseen el anchuroso cielo. ¡Ojalá a tal varón pudiera llamársele marido, viviendo acá: ojalá le pluguiere quedarse con nosotros! Mas, oh esclavas, dadle de comer y de beber al forastero.
b1661550165
b1661550165compartió una citahace 6 meses
padecido mucho así en el mar como en la guerra, y venga este mal tras de los otros.
b1661550165
b1661550165compartió una citahace 6 meses
Y si alguno de los dioses quisiera aniquilarme en el vinoso ponto, lo sufriré con el ánimo que llena mi pecho y tan paciente es para los dolores; pues he
Elis
Eliscompartió una citahace 8 meses
Dicho esto, calzóse los áureos divinos talares que la llevaban sobre el mar y sobre la tierra inmensa con la rapidez del viento;
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