Candela Muzzicato

Mi huésped, Ayden

«Cada pedazo de ti fue condenado a ser mío

desde que me abriste las puertas de tu cielo, ángel.»

Mackenzie Probbet solo quería alejarse, olvidar, volver a empezar de cero; sin burlas o cualquier tipo de abuso escolar como el que tuvo que vivir prácticamente toda su vida. Ella tan solo quería comenzar de nuevo, hacer amigos que no pudieran defraudarla y finalmente abrirse a la idea del amor. Pero su timidez y torpeza, además de las burlas dirigidas a ella durante los años, la hicieron creer que no era lo suficiente buena para los chicos, y que por ese motivo nadie se fijaba en ella.

Excepto aquellos ojos que la perseguían por las noches.

Hasta que un día, él apareció en su puerta, con esos ojos avellana que tanto la cautivaron desde un primer momento.

Llevaba una gran mancha en su ropa.

Sangre, espesa y roja.

Ayden no sabía hacia dónde corría, tan solo lo hacía sin rumbo alguno con la esperanza de alejarse de los demonios que lo perseguían. Apenas sentía los dolores, su cuerpo estaba en un estado de shock extremo a tal punto que era extraño que no sintiera los efectos de sus heridas.

Hasta que vio aquella casa y por instinto tocó la puerta, casi sin fuerzas. Estaba debilitado y dudaba poder mantenerse aun en pie.

Un ángel fue quien abrió la puerta, y tan solo fue la vista de sus ojos lo que hizo que las esperanzas por sobrevivir y verla de nuevo florecieran en su pecho.

Sin embargo, su pasado lo atormentaba, y sabía que tarde o temprano, volvería a él toda la mierda que vivió durante su adolescencia.

Y, aun así, quiso disfrutar cada minuto del amor que una persona como Mackenzie podía darle.
644 páginas impresas
Publicación original
2019

Opiniones

    V.Vanecompartió su opiniónhace 2 años
    🎯Justo en el blanco
    💞Romántico
    🚀Adictivo

    alerafolscompartió su opiniónhace 9 meses
    👍Me gustó
    💞Romántico
    🚀Adictivo

    Líacompartió su opiniónel año pasado
    👍Me gustó
    🔮Profundo
    💞Romántico
    🚀Adictivo

Citas

    Líacompartió una citael año pasado
    No puedo creer todo lo que hiciste y haces por mí. Me reuniste con mi familia, me diste a toda una familia que me brindó desde el principio el apoyo que siempre necesité en mi vida sin pedir nada a cambio… y te diste a ti misma. Te entregaste a mí sin importar nada, dejaste que tomara cada primera vez. No sabes lo afortunado que me siento. Decirte que tienes todo de mí es poco, pero es la pura verdad.

    Soy todo tuyo, ángel, desde la primera vez que apareciste en mi mente y me cautivaste. Y siempre te lo recordaré, porque eres especial. Eres… la mujer que amo, ángel. Y nunca te dejaré ir.
    Líacompartió una citael año pasado
    —¡Ayden!

    —Lo sé, lo sé. Pero si sucede algo por el estilo ahora a pesar de que usemos condones, quiero que sepas que estaré aquí. —Todo rastro de tranquilidad es sustituido por el nerviosismo y la ansiedad que se refleja en sus palabras tartamudeadas. Su rostro adquiere un matiz rojizo que lo hace ver extremadamente adorable—. No… no te dejaría sola. Eres demasiado para mí y lo último que quiero es alejarme de ti, ángel.
    Líacompartió una citael año pasado
    —Ayden —tartamudeo, ruborizada, prácticamente sin aliento. Sus dedos recorren la redondez húmeda mientras lo escucho gemir profundamente.

    —Pero respondiendo a tu pregunta, tu padre me dio una tira de condones hace un par de semanas. Tu madre no estaba a la vista y él aprovechó ese momento para dármelos. Pensé que era una simple broma. Que a pesar de que tu padre esté de acuerdo con lo nuestro, no estaría muy feliz de que, bueno, estuviéramos juntos de esa manera. Pero ahora sé que lo hizo porque sabía que esto pasaría en cualquier momento. Y ahora lo agradezco. No hubiera seguido con lo de anoche si tu padre no me hubiera dado los condones y yo no los hubiera tenido a mano. —Entonces abre los ojos, alarmado, como si hubiera dicho algo mal—. No es que no quisiera que tengamos, eh, un bebé, ya sabes… Pienso que primero… eh, estás tú y… tu salud.

    —Ayden. —Aguanto la sonrisa divertida que amenaza con escaparse de mis labios.

    —Porque, bueno, en un futuro quiero, pienso, tener algunos. Pero, vamos, somos chicos. Tenemos toda una vida y…

En las estanterías

    Nova Casa Editorial
    Nova Casa Editorial
    • 152
    • 24
    José San yeng
    Mis libros💜
    • 30
    • 1
    marlensabillonc
    Lisa
    • 33
    • 1
    _L.S. P.S_
    leer
    • 4
    • 1
    Fernanda Orozco
    ¡fer!
    • 80
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)