Considero pertinente enfatizar que la configuración de este libro parte de, según mi perspectiva, vislumbrar una interpretación de la violencia contra las mujeres en dos sentidos: la procedencia masculina, patriarcal, de esa violencia –cómo se constituye y a partir de qué mecanismos estructurales opera–, y la manera en que las personas violentadas, las mujeres, transitan, entienden y elaboran resistencias, interpelaciones y posibles transformaciones, en ese universo de la violencia patriarcal.