Princesa mecánica, Cassandra Clare
Cassandra Clare

Princesa mecánica

558 páginas impresas
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El peligro aumenta para los Cazadores de Sombras ahora que esta trilogía, besteller del New York Times, llega a su fin. Si la única manera de salvar el mundo fuera destruyendo a quien más amás, ¿lo harías? El tiempo corre. Debes elegir. Pasión. Poder. Secretos. Magia. El peligro acecha a los Cazadores de Sombras en la entrega final de Los Orígenes.
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Erika Guzmán
Erika Guzmáncompartió su opiniónel mes pasado
💧Lacrimógeno

La verdad si lloré poquito con el final jaja

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🌴Libro de playa
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Me hizo llorar

Niky
Nikycompartió su opiniónhace 3 meses
👍Vale la pena leer
💡He aprendido mucho
🎯Vale la pena
💞Romántico
🚀Adictivo
🐼Adorable
💧Lacrimógeno

Para llorar, el mejor de los tres ❤️ mi Jem hermoso

Damaris Tay
Damaris Taycompartió una citahace 2 años
Se llevó el violín al hombro y alzó el arco. Y tocó.
Zhin yin. Jem le había dicho en una ocasión que eso significaba entender la música, y también un vínculo que era más profundo que la amistad. Jem tocó, y tocó los años de la vida de Will como él los había visto. Tocó los dos niños en la sala de entrenamiento, uno enseñando al otro a lanzar cuchillos, y tocó el ritual de parabatai: el fuego, los votos y las ardientes runas. Tocó dos jóvenes corriendo por las calles de Londres en la oscuridad, parándose para apoyarse en una pared y reír. Tocó el día en la biblioteca cuando Will y él habían bromeado con Tessa sobre patos, y tocó el tren de Yorkshire en el que Jem había dicho que los parabatai debían amarse uno al otro como amaban a su propia alma. Tocó ese amor, y tocó el amor de ambos por Tessa y el de ella por ellos, y tocó a Will diciendo: «En tus ojos siempre he encontrado la gracia». Y tocó las demasiado pocas veces que los había visto desde que se había unido a la Hermandad; los breves encuentros en el Instituto; la vez que un demonio Shax había mordido a Will y casi lo había matado, y Jem había ido desde la Ciudad Silenciosa y se había sentado con él, arriesgándose a ser descubierto y castigado. Y tocó el nacimiento de su primer hijo, y de la ceremonia de protección que habían celebrado para el niño en la Ciudad Silenciosa. Will no había querido que ningún otro Hermano Silencioso la llevara a cabo. Y Jem tocó la forma como se había cubierto el marcado rostro con las manos y se había dado la vuelta cuando descubrió que el nombre del niño era James.
Tocó el amor, la pérdida y los años de silencio, las palabras nunca dichas y los votos no realizados, y todos los espacios entre su corazón y el de ellos; y cuando acabó, y después de dejar el violín en la caja, los ojos de Will estaban cerrados, pero los de Tessa estaban cargados de lágrimas. Jem dejó el arco y fue hacia la cama, mientras se bajaba la capucha, y ella vio sus ojos cerrados y las cicatrices de su rostro. Y él se sentó junto a ellos en la cama y cogió la mano de Will, la que Tessa no sujetaba; los dos miembros del matrimonio oyeron la voz de Jem en la cabeza.
Te sujeto la mano, hermano, para que puedas ir en paz.
Will abrió los ojos, que nunca habían perdido su color azul a lo largo de los años, y miró a Jem y luego a Tessa, y sonrió, y murió, con la cabeza de su mujer sobre el hombro y la mano en la de Jem.
Jimena Mikaelson
Jimena Mikaelsoncompartió una citahace 3 años
—Tessa es tu prometida. Haz que entre en razón.
Jem, con su espada bastón en una mano, se acercó a ella.
—Tessa, hazlo como un favor para mí. ¿Quieres?
—No crees que pueda luchar —repuso ella, deteniéndose y devolviéndole la mirada— porque soy una chica.
—No creo que puedas luchar porque llevas un vestido de novia —replicó su prometido—. A decir verdad, no creo ni que Will pudiera luchar con ese vestido.
—Quizá no —intervino éste, que tenía el oído de un murciélago—. Pero sería una novia radiante.
—¡Will! —Charlotte alzó las manos al cielo—. ¿Por qué no lo has dicho antes?
—¿Sabes?, los libros sobre la viruela demoníaca están en la biblioteca —repuso Will ofendido—. No he impedido que nadie los leyera.
Saga Cazadores de Sombras, b7776162682
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