Juan Rulfo

El llano en llamas

    Jair Alburquerque Balderascompartió una citahace 4 meses
    Oye, Me­li­tón, ¿co­mo cuán­to di­ne­ro nos cos­tó dar­les de co­mer a los acom­pa­ñan­tes del go­ber­na­dor?
    escamillalourdes7compartió una citael año pasado
    Era un hom­brón así de gran­de, que has­ta da­ba co­ra­je es­tar jun­to a él y so­pe­sar su fuer­za, aun­que fue­ra con la mi­ra­da. Al ver­lo uno se sen­tía co­mo si a uno lo hu­bie­ran he­cho de ma­la ga­na o con des­per­di­cios. F
    escamillalourdes7compartió una citael año pasado
    Dí­ga­me si me guar­da el en­car­go, no quie­ro ir­me sin es­tar se­gu­ro.

    —¿Cuán­tos son?

    —Pos no­más tres ni­ños y dos ni­ñas y la nue­ra que es­tá re­jo­ven.

    —Re­jo­di­da, di­rás.

    —Yo fui su pri­mer ma­ri­do. Era nue­va. Es bue­na. Quié­ra­la, pa­dre.
    Ronaldo García Pinedacompartió una citael año pasado
    Un lu­gar mo­ri­bun­do don­de se han muer­to has­ta los pe­rros y ya no hay ni quien le la­dre al si­len­cio; pues en cuan­to uno se acos­tum­bra al ven­da­val que allí so­pla, no se oye si­no el si­len­cio que hay en to­das las so­le­da­des. Y eso aca­ba con uno. Mí­re­me a mí. Con­mi­go aca­bó.
    Elba Gutiérrezcompartió una citael mes pasado
    Ellos em­pe­za­ron a dar­se cuen­ta de lo que les pa­sa­ba cuan­do sin­tie­ron bam­bo­lear­se los ca­rros, cim­brar­se el tren co­mo si al­guien lo es­tu­vie­ra sa­cu­dien­do
    Elba Gutiérrezcompartió una citael mes pasado
    co­mo si se es­tu­vie­ra de­fen­dien­do del frío
    Elba Gutiérrezcompartió una citael mes pasado
    co­mo si los tra­je­ra siem­pre des­ve­la­dos
    Elba Gutiérrezcompartió una citael mes pasado
    Los vi­vos de­sa­pa­re­cie­ron
    Elba Gutiérrezcompartió una citael mes pasado
    no­más nos es­ta­mos ha­cien­do di­si­mu­la­dos
    Elba Gutiérrezcompartió una citael mes pasado
    sen­tía el olor a muer­to cha­mus­ca­do
    Elba Gutiérrezcompartió una citael mes pasado
    Pe­dro Za­mo­ra les ha­bía pres­ta­do una co­bi­ja a ca­da uno, y ésa fue la cau­sa de que al me­nos el ca­po­ral se ha­ya de­fen­di­do tan bien de los ver­du­gui­llos con aque­lla pe­sa­da y grue­sa co­bi­ja; pues en cuan­to su­po a qué ate­ner­se, se de­di­có a zan­go­lo­tear la co­bi­ja con­tra el ver­du­gui­llo que se le de­ja­ba ir de­re­cho, y así lo ca­po­teó has­ta can­sar a Pe­dro Za­mo­ra. Se veía a las cla­ras lo can­sa­do que ya es­ta­ba de an­dar co­rre­tean­do al ca­po­ral, sin po­der dar­le si­no unos cuan­tos pes­pun­tes. Y per­dió la pa­cien­cia. De­jó las co­sas co­mo es­ta­ban y, de re­pen­te, en lu­gar de ti­rar de­re­cho co­mo lo ha­cen los to­ros, le bus­có al del Cuas­te­co­ma­te las cos­ti­llas con el ver­du­gui­llo, ha­cién­do­le a un la­do la co­bi­ja con la otra ma­no. El ca­po­ral pa­re­ció no dar­se cuen­ta de lo que ha­bía pa­sa­do, por­que to­da­vía an­du­vo un buen ra­to sa­cu­dien­do la fra­za­da de arri­ba aba­jo co­mo si se an­du­vie­ra es­pan­tan­do las avis­pas. Só­lo cuan­do vio su san­gre dán­do­le vuel­tas por la cin­tu­ra de­jó de mo­ver­se. Se asus­tó y tra­tó de ta­par­se con sus de­dos el agu­je­ro que se le ha­bía he­cho en las cos­ti­llas, por don­de le sa­lía en un so­lo cho­rro la co­sa aque­lla co­lo­ra­da que lo ha­cía po­ner­se más des­co­lo­ri­do. Lue­go se que­dó ti­ra­do en me­dio del co­rral mi­rán­do­nos a to­dos. Y allí se es­tu­vo has­ta que lo col­ga­mos, por­que de otra ma­ne­ra hu­bie­ra tar­da­do mu­cho en mo­rir­se.
    Des­de en­ton­ces, Pe­dro
    ValG2313 vvgcompartió una citael mes pasado
    No decimos lo que pensamos. Hace ya tiempo que se nos acabaron las ganas de hablar.
    Carlos Alejandro Custodio Gonzalezcompartió una citael mes pasado
    es pe­li­gro­so ca­mi­nar por don­de to­dos ca­mi­nan, so­bre to­do lle­van­do es­te pe­so que yo lle­vo
    Miguel Velacompartió una citael mes pasado
    Se mu­rió de ra­bia co­mo los hui­ta­co­ches
    Miguel Velacompartió una citael mes pasado
    Sí, si yo me acor­da­ba bien. Fue en sep­tiem­bre del año pa­sa­do, por el día vein­tiu­no. Óye­me, Me­li­tón, ¿no fue el vein­tiu­no de sep­tiem­bre el me­ro día del tem­blor?
    —Fue un po­co an­tes. Ten­go en­ten­di­do que fue por el die­cio­cho.
    Miguel Velacompartió una citael mes pasado
    i la cam­pa­na no re­pi­ca es por­que no tie­ne ba­da­jo.”
    Miguel Velacompartió una citael mes pasado
    Fui a ese lu­gar con mis ilu­sio­nes ca­ba­les y vol­ví vie­jo y aca­ba­do.
    Miguel Velacompartió una citael mes pasado
    pe­ro yo siem­pre lo que lle­gué a ver, cuan­do ha­bía lu­na en Lu­vi­na, fue la ima­gen del des­con­sue­lo… siem­pre
    Miguel Velacompartió una citael mes pasado
    Es al­go di­fí­cil cre­cer sa­bien­do que la co­sa de don­de po­de­mos aga­rrar­nos pa­ra en­rai­zar es­tá muer­ta
    Miguel Velacompartió una citael mes pasado
    Aho­ra que sa­bía bien a bien que lo iban a ma­tar, le ha­bían en­tra­do unas ga­nas tan gran­des de vi­vir co­mo só­lo las pue­de sen­tir un re­cién re­su­ci­ta­do
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