Libros
Anna Seghers

Tres mujeres en Haití

  • Berenice Torrescompartió una citahace 3 años
    —¿No me has dicho siempre que no se puede vivir sin alegría? Hay una alegría que traspasa hasta el exterior de una persona, a través de la cual también puede despertarla y hacerla feliz —dijo con aquella sonrisa que iluminaba su rostro, pero que ya no podía embellecerlo.
  • Berenice Torrescompartió una citahace 3 años
    —Alégrate de que se haya ido a tiempo.
  • Cristian David Hernandez Chavescompartió una citahace 3 años
    Mientras tanto, en España, la reina Isabel había hecho preguntar a los clérigos y a los altos cargos de la Iglesia si la trata de personas y la venta de esclavos estaban permitidas. Tras una minuciosa investigación, la respuesta fue: «Sí. Totalmente permitido, ya en las Sagradas Escrituras».

    Las muchachas más bellas y hábiles que aquella vez habían huido con Toaliina, y a las que habían vuelto a capturar, habían prestado primero sus servicios en la corte y en las casas de los nobles. Cuando se hartaban de ellas, acababan en los mercados de esclavos.
  • Cristian David Hernandez Chavescompartió una citahace 3 años
    EL ESCONDITE

    Las naves con las que Colón viajó por tercera vez de Haití a España para informar a la reina no iban de nuevo cargadas de oro, como se esperaba, sino de semillas, frutos, pacas de tejido y maderas rojizas y claras, aún desconocidas en Europa.

    Ante todo, Colón había cumplido el deseo expreso de la reina: llevarle doce muchachas muy jóvenes, a las que había calificado en los partes como paradisíacas en gracia y belleza.

    La reina Isabel quería educar a estas muchachas en la Corte española y hacer que actuasen para asombro de sus invitados.
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)