Vidas perpendiculares, Álvaro Enrigue
Álvaro Enrigue

Vidas perpendiculares

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Alejandra Arévalo
Alejandra Arévalocompartió una citael año pasado
Me solté un poco más cuando hablamos del año que pasé en Guadalajara en casa de mi abuela; era territorio conocido para ella y un sitio en el que su conversación se llenaba de perlas: despreciaba con veneno y gracia únicos aquella ciudad a la que todos los que la conocemos odiamos pero es anatema decirlo. No es ni ciudad ni pueblo –decía–; no es ni provinciana ni una metrópoli; no es católica y reaccionaria como Puebla o satánica y comunista como el Distrito Federal; no es nada, pero tiene un clima perfecto, así que nadie se va.
Alejandra Arévalo
Alejandra Arévalocompartió una citael año pasado
Si se ha vivido lo suficiente se sabe que, después de todo, los libros de Freud –tan literarios y potentes– no pasan de interesantes intentos de seducción de un viejo cocainómano y malo en la cama. Cuando mucho mitologías estupendamente escritas: tratados sobre vacas y campanas.
Gaby TeDe
Gaby TeDecompartió una citahace 5 meses
su calidad de niño de cuarenta mil años sabía de amores y tenía clarísimo que la ciudad de México era el mayor que había tenido en este turno, aun si era un amor cojo: también sabía que los héroes de verdad se enamoran de las feas.
Gaby TeDe
Gaby TeDecompartió una citahace 5 meses
Libertades: en ese tiempo la única manera de ser dueña del tiempo de una misma era entregando el cuerpo a una servidumbre extrema: ser monja o puta.
José San Germán
José San Germán compartió una citahace 10 meses
su olor era guía aún en la diafanidad de lo normal, cuando se vino era una enramada, la bocanada de un incienso dulce y animal, luz. Le lamí la frente, que se le había perlado.
Berenice Torres
Berenice Torrescompartió una citahace 10 meses
Cuando estoy entre tus brazos
Siempre me pregunto yo
Cuánto me debía el destino
Que contigo me pagó.
JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ
Berenice Torres
Berenice Torrescompartió una citahace 10 meses
No hay existencia posible para lo que no existe,
ni puede cesar de existir lo que existe...
Estos cuerpos que ves aquí,
frágiles y sujetos a la disolución,
no son otra cosa que envolturas
de lo Eterno, indestructible e inconmensurable,
que habita en cada uno de ellos.
Por lo tanto, resuélvete a combatir.
Bhagavad Gita
José San Germán
José San Germán compartió una citael año pasado
cerebro de Jerónimo dejó de parecerse a los rápidos de un río que bulle y desemboca en el dolor –la memoria es un registro del sufrimiento cuando no miente– y empezó a figurarse como lo que es hasta ahora, un atascadero de monstruos.
José San Germán
José San Germán compartió una citael año pasado
miedo es un animal que se inflama en las vísceras y todo lo entretiene.
José San Germán
José San Germán compartió una citael año pasado
Los ojos, dos barcos hundidos.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
Le prendí fuego, o se prendió fuego a través de mí.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
O pude haberlo empujado una vez que se dio la vuelta para descender, pero pudo perfectamente, y por lo mismo, haberse resbalado: los pecados van embarazados de sus condenas y si él no hubiera hecho de la casa de todos nosotros una cárcel no habría tenido que estar, todavía a oscuras, quitando candados frente al abismo.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
El peor terror de un niño –yo todavía lo era– es la anormalidad pública aun si es virtuosa, y yo había crecido convicto por la idea de que la memoria de mis sucesivas resucitaciones era una monstruosidad.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
Mi buhardilla tenía una ventanita que daba a la calle y que fue insuperable atalaya para las nevadas de las vacaciones de Navidad, que pasé con ellos como todas las demás porque Mercedes, aunque me escribía semanalmente cartas rarísimas que exhibían que en realidad no tenía nada que hacer más que respirar mientras se gastaba el dinero de mi padrastro, nunca reclamó mi devolución a México.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
era algo acaso más complicado de entender: un mujer a la que jodieron tanto que cuando pudo tomar sus decisiones las tomó jodidas
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
Aunque la escuela estaba repartida claramente en dos bandos –los locales y los extranjeros, que siempre son muchos en los Estados Unidos–, en general las rivalidades se resolvían en la grama: ellos nos ganaban en el básquet y el rugby y nosotros los arrasábamos en el balompié.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
un hombre del que se podía depender sin esperar dolor a cambio.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
Le respondí lo que había aprendido a responder de los hombres: No te les acerques, están malditos, y no los vuelvas a mentar en esta casa.
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
el silencio es un cobijo fácil si tu interlocutor piensa que todas las de tu género son taradas
Leida Castellanos
Leida Castellanoscompartió una citael año pasado
La verdad es que me di cuenta muy pronto de que Saulo era el mejor hombre que iba a conocer y, de haber podido, me lo habría comido para llevarlo dentro. Él no: pertenecía a la clase de los que no prestan atención a los asuntos sentimentales hasta que ya no tienen remedio.
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