Virginia Woolf

El cuarteto de cuerdas

    Sofi An Cruzcompartió una citahace 2 años
    Estos son los enamorados sobre el césped.
    -Señora, si me permite que coja su mano…
    -Señor, hasta mi corazón le confiaría. Además hemos dejado los cuerpos en la sala del banquete. Y eso que está sobre el césped son las sombras de nuestras almas.
    -Entonces, esto son abrazos de nuestras almas.
    angeleduardocompartió una citahace 2 meses
    La lengua no es más que un badajo
    angeleduardocompartió una citahace 2 meses
    La barca se hunde. Alzándose, las figuras ascienden, pero ahora, delgadas como hojas, afilándose hasta convertirse en un tenebroso espectro que, coronado de fuego, extrae de mi corazón sus mellizas pasiones. Para mí canta, abre mi pena, ablanda la compasión, inunda de amor el mundo sin sol, y tampoco, al cesar, cede en ternura, sino que hábil y sutilmente va tejiendo y destejiendo, hasta que en esta estructura, esta consumación, las grietas se unen; ascienden, sollozan, se hunden para descansar, la pena y la alegría.
    Ambarinocompartió una citahace 4 meses
    me vuelvo atrás, perdido el interés, deseando tan sólo irme, encontrar la calle, fijarme en los edificios, saludar a la vendedora de manzanas, decir a la doncella que me abre la puerta: Noche estrellada.
    -Buenas noches, buenas noches. ¿Va en esta dirección?
    -Lo siento, voy en la otra.

    _dejó suelto el tiempo flotando vacío_

    Ambarinocompartió una citahace 4 meses
    sombras, resplandecientes, severas
    Ambarinocompartió una citahace 4 meses
    pende eternamente, se alza inconmovible, y tampoco hay rostro

    en su dicha de celeste encontrado rubor y sueño conmensurable de ti reflejo

    Ambarinocompartió una citahace 4 meses
    -amor, risa, huida, persecución, celestial dicha-
    Ambarinocompartió una citahace 4 meses
    Y eso que está sobre el césped son las sombras de nuestras almas.

    Recuerdos ayeres

    Ambarinocompartió una citahace 4 meses
    El melancólico río nos arrastra. Cuando la luna sale por entre las lánguidas ramas del sauce, veo tu cara, oigo tu voz, y el canto del pájaro cuando pasamos junto al mimbral. ¿Qué murmuras? Pena, pena. Alegría, alegría. Entretejidos, como juncos a la luz de la luna. Entretejidos, sin que se puedan destejer, entremezclados, atados con el dolor, liados con la pena, ¡choque!

    Esta mujer es el centro de toda la poesía imaginada oculta sus sueños suspiros

    Ambarinocompartió una citahace 4 meses
    a este precio ya no se consiguen departamentos, y que el peor momento de la gripe ha pasado; si pienso en que he olvidado escribir con referencia a la gotera de la despensa, y que me dejé un guante en el tren
    Victoria Elizondocompartió una citael año pasado
    Pero la melodía, como todas estas melodías, produce desesperación, quiero decir esperanza. ¿Qué quiero decir? ¡Esto es lo peor de la música!
    Victoria Elizondocompartió una citael año pasado
    ero la melodía, como todas estas melodías, produce desesperación, quiero decir esperanza. ¿Qué quiero decir
    Maríacompartió una citael año pasado
    ¡Cuán bella es la bondad de aquellos que, con paso leve, pasan sonriendo por el mundo!
    Maríacompartió una citael año pasado
    yo estoy pasivamente sentada en una dorada silla, limitándome a dar vueltas y revueltas a un recuerdo enterrado, tal como todos hacemos, por cuanto hay indicios, si no me equivoco, de que todos estamos recordando algo, buscando algo furtivamente.
    Maríacompartió una citael año pasado
    Cada minuto se hace más difícil decir por qué, a pesar de todo, estoy sentada aquí creyendo que no puedo decir qué, y ni siquiera recordar la última vez que ocurrió.
    Dioscompartió una citael año pasado
    ¿De qué? Cada minuto se hace más difícil decir por qué, a pesar de todo, estoy sentada aquí creyendo que no puedo decir qué, y ni siquiera recordar la última vez que ocurrió.
    c a t hcompartió una citahace 2 años
    El melancólico río nos arrastra. Cuando la luna sale por entre las lánguidas ramas del sauce, veo tu cara, oigo tu voz, y el canto del pájaro cuando pasamos junto al mimbral. ¿Qué murmuras? Pena, pena. Alegría, alegría. Entretejidos, como juncos a la luz de la luna. Entretejidos, sin que se puedan destejer, entremezclados, atados con el dolor, liados con la pena, ¡choque!
    c a t hcompartió una citahace 2 años
    ¡Cuán bella es la bondad de aquellos que, con paso leve, pasan sonriendo por el mundo!
    c a t hcompartió una citahace 2 años
    ¿De qué? Cada minuto se hace más difícil decir por qué, a pesar de todo, estoy sentada aquí creyendo que no puedo decir qué, y ni siquiera recordar la última vez que ocurrió.
    Jose Xerepcompartió una citahace 2 años
    esto son abrazos de nuestras almas.
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