Citas de “El diamante de la inquietud” de Amado Nervo

Mildred Osiris
Mildred Osiriscompartió una citahace 2 meses
Aun cuando a veces se me ocurre que acaso la condición por excelencia de la felicidad, es no pensar en ella… ¡En cuanto en ella piensas, piensas también que no hay motivo para ser feliz! Y, por lo tanto, ya no lo eres.
Ghibek Pelaez
Ghibek Pelaezcompartió una citahace 7 meses
Mi vida está llena de dulces fantasmas. Pero
Mildred Osiris
Mildred Osiriscompartió una citahace 2 meses
¡Ay! ¿No es por ventura el sueño el juguete, por excelencia, de los hombres el regalo mejor que nos ha hecho la Naturaleza?
Mildred Osiris
Mildred Osiriscompartió una citahace 2 meses
La conciencia plena y la felicidad son incompatibles.
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
Y los ausentes y los muertos siempre tienen razón
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
qué es la vida sino un relámpago entre dos largas noches?…
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
que fue es lo mismo que será y nada hay nuevo bajo del sol»
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
¡qué extraño es que por la brecha de un beso la vida se escapase
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
conciencia plena y la felicidad son incompatibles.
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
Aun cuando a veces se me ocurre que acaso la condición por excelencia de la felicidad, es no pensar en ella… ¡En cuanto en ella piensas, piensas también que no hay motivo para ser feliz!
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
El miedo de perder lo que amamos, sí, es la verdadera sal de la dicha.
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
Y yo me esperezo; siento la suavidad maternal de mi lecho, el deleite de mi sueño, el calor blando que emana de los que amo y que duermen conmigo, el consuelo infinito de tenerlos tan cerca y volviéndome del otro lado, respondo al ángel:
-No, te lo ruego, déjame dormir…
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
Pues te diré que yo me he imaginado la muerte como un sueño delicioso en invierno: un sueño muy largo, en un lecho muy blando, durante un invierno sin fin, al lado de los seres que amé… Y he pensado que allá cada millón de años, por ejemplo, un ángel llega, me toca en el hombro y me dice: ¿Quieres levantarte?
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
La Ausencia es un ingrediente que devuelve al amor el gusto que la costumbre le hizo perder
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
No hay fuente de melancolía más grande que la satisfacción.
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
Nos irritamos contra la vida, porque no nos da nada definitivo, porque la muerte o la desgracia están siempre de detrás de la cortina esperando entrar, o a nuestras espaldas, mirándonos a hurtadillas… Y en cuanto la suerte nos depara un goce relativamente seguro nos ponemos a bostezar como las carpas…
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
, pobre de mí, refugiome en tus brazos, o febril, me escapo del lecho y voy a buscar un poco de aire puro, de paz y de silencio a la ventana.
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
ne peut pas vivre avec les morts»:
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
felicidad sin dolor que la contraste, es inconcebible… ¡Se necesita un poco de amargo para dar gusto al vermut!
edgar rafael peña
edgar rafael peñacompartió una citahace 4 meses
Infeliz! ¡Querrías, pues, la inquietud eterna! Aquí, en esta misérrima vida sólo el temor de perderlas da un precio a las cosas
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