Citas de “Don Quijote” de Miguel de Cervantes Saavedra

lytcolombia
lytcolombiacompartió una citahace 6 años
¡Oh princesa Dulcinea, señora deste cautivo corazón!,
Павел Молчанов
Павел Молчановcompartió una citahace 5 años
luego a ver su rocín, y, aunque tenía más cuartos que un real y más tachas que el caballo de Gonela, que tantum pellis et ossa fuit, le pareció que ni el Bucéfalo de Alejandro ni Babieca el del Cid con él se igualaban. Cuatro días se le pasaron en imaginar qué nombre le pondría; porque, según se decía él a sí mesmo, no era razón que caballo de caballero tan famoso, y tan bueno él por sí, estuviese sin nombre conocido; y ansí, procuraba acomodársele de manera que declarase quién había sido, antes que fuese de caballero andante, y lo que era entonces; pues estaba muy puesto en razón que, mudando su señor estado, mudase él también el nombre, y le cobrase famoso y de estruendo, como convenía a la nueva orden y al nuevo ejercicio que ya profesaba. Y así, después de muchos nombres que formó, borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino a llamar Rocinante: nombre, a su parecer, alto, sonoro y significativo de lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora era, que era antes y primero de todos los rocines del mundo.
Puesto nombre, y tan a su gusto, a su caballo, quiso ponérsele a sí mismo, y en este pensamiento duró otros ocho días, y al cabo se vino a llamar don Quijote; de donde -como queda dicho- tomaron ocasión los autores desta tan verdadera historia que, sin duda, se debía de llamar Quijada, y no Quesada, como otros quisieron decir. Pero, acordándose que el valeroso Amadís no sólo se había contentado con llamarse Amadís a secas, sino que añadió el nombre de su reino y patria, por Hepila famosa, y se llamó Amadís de Gaula, así quiso, como buen caballero, añadir al suyo el nombre de la suya y llamarse don Quijote de la Mancha, con que, a su parecer, declaraba muy al vivo su linaje y patria, y la honraba con tomar el sobrenombre della.
Limpias, pues, sus armas, hecho del morrión celada, puesto nombre a su rocín y confirmánd
rodrigo solis
rodrigo soliscompartió una citahace 2 años
Ésa es natural condición de mujeres -dijo don Quijote-: desdeñar a quien las quiere y amar a quien las aborrece.
danyhans471184
danyhans471184compartió una citahace 2 años
-¿Sabes qué imagino, Sancho? Que esta famosa pieza deste encantado yelmo, por algún estraño acidente, debió de venir a manos de quien no supo conocer ni estimar su valor, y, sin saber lo que hacía, viéndola de oro purísimo, debió de fundir la otra mitad para aprovecharse del precio, y de la otra mitad hizo ésta, que parece bacía de barbero, como tú dices. Pero, sea lo que fuere; que para mí que la conozco no
Andrea Vela
Andrea Velacompartió una citahace 2 años
Teresa del Berrocal, yo alabándote, me dijo: ''Tal piensa que adora a un ángel, y viene a adorar a un jimio; merced a los muchos dijes y a los cabellos postizos, y a hipócritas hermosuras, que engañan al Amor mismo''.
Andrea Vela
Andrea Velacompartió una citahace 2 años
Tal piensa que adora a un ángel, y viene a adorar a un jimio;
Omar Pérez Vega
Omar Pérez Vegacompartió una citahace 5 años
La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura.
Павел Молчанов
Павел Молчановcompartió una citahace 5 años
citar en las márgenes los libros y autores de donde sacáredes las sentencias y dichos que pu
jordin2004m
jordin2004mcompartió una citahace 5 días
ara, de los que en él residen, para saber si la dicha impresión está conforme
Angela Arce Alvarado
Angela Arce Alvaradocompartió una citahace 6 días
Este libro no tiene cosa digna que no corresponda a su original; en testimonio de lo haber correcto, di esta fee.

Creo que nada tiene que ver la apariencia del libro cuando no cuenta con un contenido digno de ser apreciado.

carlosolaya92
carlosolaya92compartió una citahace 15 días
testimonio de lo haber correcto, di esta fee. En el Colegio de la Madre de Dios de los Teólogos de la, en primero de diciembre
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gcompartió una citahace 23 días
tengo juicio ya, libre y claro, sin las sombras caliginosas de la ignorancia, que sobre él me pusieron mi amarga y continua leyenda de los detestables libros de las caballerías
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gcompartió una citahace 23 días
Barcino, y el otro Butrón
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gcompartió una citahace 23 días
Sancho, que vio tanta gente en cueros, quedó pasmado
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gcompartió una citahace 23 días
Sancho, aunque aborrecía el ser gobernador, como queda dicho, todavía deseaba volver a mandar y a ser obedecido
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gcompartió una citahace 23 días
Luz del alma;
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gcompartió una citahace 23 días
uno, el doctor Cristóbal de Figueroa, en su Pastor Fido, y el otro, don Juan de Jáurigui, en su Aminta,
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gcompartió una citahace 23 días
Aquí se imprimen libros; de lo que se contentó mucho, porque hasta entonces no había visto emprenta alguna
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gcompartió una citahace 23 días
dar lugar a que descubriese sus sandeces
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gcompartió una citahace 23 días
temiendo no llegase a los oídos de las despiertas centinelas de nuestra Fe, habiendo declarado el caso a los señores inquisidores,
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