He leído mucho sobre bebés que han sufrido quemaduras en la piel cuando el sol está más alto, de niños que por un fallo del aire acondicionado han muerto en sus cunas, de criaturas con la piel tan clara por la falta de melanina que no pueden salir a ninguna hora del día, ni siquiera de noche. Las guarderías fueron cerrando poco a poco.