Todas debemos de leerlo
Este libro habla de cómo muchas mujeres hemos aprendido a sentir culpa por comer, por desear y por habitar nuestro cuerpo. De cómo normalizamos violencias y de las veces que cogimos por miedo, por aprobación o por sentirnos deseables… y no por deseo propio.
También invita a dejar de juzgarnos, a hablar entre nosotras sin calificación moral. Es un recordatorio de que nuestro deseo, nuestra voz y nuestro cuerpo nos pertenecen.