Juan Carlos Quezadas

    Mariana Nomáscompartió una citahace 2 años
    Sara vive en Lisboa. Para ser más precisos, en Alfama, uno de los lugares más bonitos del mundo.
    Mariana Nomáscompartió una citahace 2 años
    Allí vive Sara, con sus padres, su caja de lápices del número dos y su locutorio, fábrica de palabras. Allí vive Sara dibujando, soñando e imaginando viajes a lugares extraños. Casi imposibles.

    Como sus sueños, los dibujos de Sara son en blanco y negro. Muy sencillos, y a pesar de eso contienen en su trazo todos los sueños del mundo.
    Mariana Nomáscompartió una citahace 2 años
    —¿Bonito cómo? —preguntó Sara con su lápiz del número dos en la mano y una hoja blanca en espera de ser llenada de trazos—. ¿Bonito con mar, bonito con montaña, bonito con desierto?

    —Bonito con montaña… creo… —respondió dudoso Jai
    Mariana Nomáscompartió una citahace 2 años
    Gracias al juego de las Ciudades Habladas, Sara se hizo amiga de muchos de los visitantes del locutorio, que con sus descripciones le enseñaron diferentes secretos acerca del mundo.
    Mariana Nomáscompartió una citahace 2 años
    Los personajes siempre están a la espera de que alguien abra un libro o de que un escritor pida su comparecencia para presentarse a trabajar. Ser personaje debe de ser duro. Es un trabajo de veinticuatro horas. Los habitantes del mundo de la ficción son como los policías o los bomberos: no tienen descanso. No saben en qué momento se enfrentarán con la emergencia.
    Isaías Sepúlvedacompartió una citahace 2 años
    en una vida conviven al mismo tiempo momentos buenos y malos. Es como un café con azúcar.
    Isaías Sepúlvedacompartió una citahace 2 años
    En general somos como sombras. Claro que también hay sombras flacas o gordas o alargadas, pero en esencia una sombra es una sombra, un algo oscuro e intangible que sin embargo está allí, sobre nosotros.
    Isaías Sepúlvedacompartió una citahace 2 años
    Toma una licuadora y métele el habla de un monje budista; agrégale las doscientas palabras más usadas de un filósofo presumido; rocíale una pizca del enigma de seis o siete paradojas griegas. Agita bien. Deja reposar. Después de dos horas salpica la mezcla con los movimientos de un contorsionista borracho y entonces tendrás allí, en el vaso de la licuadora, un brebaje muy parecido al lenguaje de un bebé.
    Isaías Sepúlvedacompartió una citahace 2 años
    como dice un dicho muy nuestro, “fantasma soy y de nieve son las tazas de mi café”.
    Isaías Sepúlvedacompartió una citahace 2 años
    Hoy no hay luna, así que lo más romántico que puedes ver desde esa ventana es tu propio reflejo. Linda metáfora de la óptica que te enseña que el amor está dentro de uno mismo.
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)