lo que sentimos no puede ser expresado, difícilmente podrá ser comprendido, elaborado e integrado. Si vamos acumulando en nuestro interior emociones significativas no expresadas, acabarán irrumpiendo de maneras inadaptadas e insanas. Una acumulación de dolor no expresado y no elaborado puede acabar conduciendo a la depresión, una acumulación de rabia a la violencia hacia mí o hacia otras personas, una acumulación de miedo a crisis de ansiedad o ataques de pánico.