Uno recibe los Diez Mandamientos después de 40 días y noches de separación en el monte Sinaí; el otro inicia su ministerio mesiánico después de 40 días de ayuno y oración en el desierto. Uno bajó del monte Sinaí para dar la ley; el otro subió a un monte alto en la Galilea para proclamar el Sermón del Monte con la nueva ley y los nuevos principios del reino espiritual.