TÙ PODRÁS, después del fuego, espontáneo
hacerte de otro fuego.
Yo, desnuda en la cama,
soñaré con la que no soy,
con la permanente, la fiel, la seguidora,
y repasaré en la memoria las palabras que te dije
llorando de náusea ante el espanto de saberme inerte.