Angy Skay

    Michelle Fernándezcompartió una citahace 2 años
    Que esas armas se las vende a asesinos; asesinos a los que no les importa si tienen que matar a hombres, mujeres o niños.
    Mirellacompartió una citael año pasado
    Princesas… Menos mal que son pequeñas. En este mundo, rara vez te encuentras con princesas, y si lo haces, terminan siendo unas aprovechadas engreídas que solo están contigo por tu dinero
    b4860555494compartió una citael año pasado
    restaurante Caleta, 23.00 p.m.

    —¿Te gusta el postre? —pregunto, acercándome demasiado a ella
    b4860555494compartió una citael año pasado
    Max, en ningún momento te he dicho que cambies la relación que tienes con Any, me parece a mí.
    Mirellacompartió una citael año pasado
    Perder a la persona que más quieres nunca es fácil.
    Necesito sacarla de aquí, odio verla de esta forma, aunque sé que es inevitable
    Mirellacompartió una citael año pasado
    Hace una semana me di cuenta que estaba demasiado confundido con mis sentimientos.

    —¿Y eso?

    —Eres muy preguntona—
    Mirellacompartió una citael año pasado
    —¿Sabías que cuando un pingüino encuentra pareja, permanecen toda la vida juntos?

    Me mira como si estuviera loco, pero sonríe.

    —No, no lo sabía.

    —¿Quieres ser mi pingüino?
    —Le pregunto mientras caminamos por el Hyde Park, hacia la salida.

    Suelta una carcajada y se limpia las lágrimas que caen por sus ojos debido a la risa.

    —Sí, quiero ser tu pingüino
    Mirellacompartió una citael año pasado
    La gente que pasea nos mira, y ese pensamiento me alegra parte del día, sí, se piensan que somos una pareja de enamorados, y en realidad, ¿qué importa?
    ¿Acaso no es cierto?

    —Sí, te lo estoy diciendo completamente en serio—me contempla como si no entendiera nada.

    —Entonces si es verdad, no me abandones nunca
    Mirellacompartió una citael año pasado
    Aquí viene la atrevida—se ríe de mí.

    —Sí, tengo ese defecto, a veces me lanzo a la piscina y a veces me da un pánico aterrador
    Mirellacompartió una citael año pasado
    Desde el primer día que te vi supe que eras especial, o por lo menos quise que lo fueras.

    No le interrumpo en ningún momento.

    —Cada día doy gracias por “casi atropellarte”, pero…

    Aquí viene lo típico de siempre, la parte que seguramente no me gustará.

    —No sé si algún día podré darte todo lo que quieras de mí…—
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