María Fernanda Ampuero

    xcompartió una citahace 9 meses
    Las niñas gordas se alimentan de decepciones. Las niñas famélicas se alimentan de impotencia. Las niñas solitarias se alimentan de dolor. Las niñas siempre, siempre, siempre, comen abismos.
    fercompartió una citael año pasado
    Cuando éramos niñas, mi prima y yo usábamos la misma talla y comíamos las mismas cosas. Nos encantaban la leche condensada, los granizados de rosa, el pan recién comprado, las gomitas, el arroz con choclo. Cuando crecimos a mí me siguió gustando todo eso, pero a ella ya no. Con la comida se fue también su humor, su gracia, lo que era antes de los espejos. Supongo que tener hambre todo el tiempo te vuelve despiadada.
    Brenda Edith Chávez Aguilarcompartió una citahace 10 meses
    La gente no es capaz de verse a sí misma y ese es el principio de todos los horrores.
    Soliloquios Literarioscompartió una citahace 8 meses
    Sabes, lo único que sabes, es que no vas a poder vivir sin él. Lo que no sabes, y nunca sabrás, es si te quiso. Eso es algo que solo saben quienes han sido queridos alguna vez.
    Rocío Toledocompartió una citahace 2 años
    Volver, lo sabe todo el mundo, es imposible. Luego de los abrazos y las lágrimas viene el verdadero reencuentro, estar frente a frente a los mismos cuando nosotros ya somos otros, frente a ellos cuando no sabemos quiénes son
    Ana Berrospecompartió una citael año pasado
    Respiras, aunque sea espantoso, lo propio, lo que tus pulmones anhelan sin saber por qué.
    Amy Hernándezcompartió una citael año pasado
    Nos buscan donde ya no estamos, los buscamos donde ya no están y ahí empieza la tragedia.
    Amy Hernándezcompartió una citael año pasado
    Así se siente la soledad: la belleza era una compañía.
    Rafael Ramoscompartió una citael año pasado
    No fue traumático para mí porque a las gemelas yo ya no las quería en mi vida, había descubierto los libros y con ellos la deliciosa sensación de no necesitar nada ni a nadie en el mundo
    Anabel M Ortegacompartió una citael año pasado
    Dijo: te quiero.
    Ya no había vuelta atrás. La huérfana, la humillada, la maltratada, la tullida, la medio sorda, la puta, la asesina, la leprosa no existían ya –nunca más existirían.
    Eras tú frente a él.
    Y tú frente a él eras una mujer extraordinaria. La mejor de las mujeres
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