Carolina Noriega

  • Hillixcompartió una citael año pasado
    Porque en la vida real, los orgasmos en pocas ocasiones son nítidos.
  • Ana Vazquez Sanchezcompartió una citael año pasado
    «Pienso disfrutar cada momento. Me lo merezco. Me siento viva y eso es precisamente lo que voy a hacer, vivir».
  • Ana Vazquez Sanchezcompartió una citael año pasado
    Quería recuperar el tiempo perdido, todos esos años en los que junto a Pedro sólo había aprendido nada. A quedarse como estaba. Y ella quería avanzar, descubrir, aprender. En definitiva: disfrutar.
  • Jose Jimenezcompartió una citahace 5 meses
    E intentan hacernos follar bien, porque les gusta jugar con lencería, con pintura corporal, con fetiches, voyeurismo.
  • Ivanna Santiagocompartió una citael año pasado
    Se iba el bochorno, como dicen las abuelas, y llegaba la fresca
  • Ivanna Santiagocompartió una citael año pasado
    Ahora que sé que aguantas te voy a dar el mejor masaje corporal que hayas recibido en tu vida. Y luego te encontraré el cuento. Y si no te lo encuentro, te escribo otro. Y si no te lo escribo, contrato a un escritor para que te lo escriba. Y si no encuentro a un escritor
  • Ivanna Santiagocompartió una citael año pasado
    Oye, pues a mí sí que me gustaría que me enseñaras la casa, o al menos, una parte de la casa.
    Ella sonrió picarona y dijo:
    ―¿La cocina?
    ―Tu habitación
  • Dulce Hilariocompartió una citahace 10 meses
    ponerse delante del ordenador a escribir tonterías, y menos un cuento para ese estúpido curso que le regaló su estúpido novio, y que impartía un estúpido escritor presuntuoso con un estúpido
  • Dulce Hilariocompartió una citahace 7 meses
    Lo que tienes ahora mismo en tus manos o, mejor dicho, en tu mano… (risas enlatadas), es una novela erótica (más risas de gente).
    Discúlpenme este pequeño gag manido y onanista, los escritores, como buenos cómicos, sabrán masticarlo a golpes de risita. Esa risita de niño malo, sobre todo la de ella, que acaba de poner en
  • Kiara Kenaycompartió una citahace 10 meses
    Aparte, era maleducada, agria, filomena y sin sentido del humor. A pesar de ello este profesor se casó con ella, por eso quizá sus clases duraban tanto, no quería volver a casa y apuraba su tiempo con los alumnos —mitad ineptos, mitad fracasados del futuro— hasta el aburrimiento absoluto.
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