Ella se volvió hacia él y sin decir nada, pero implorando, implorándole a este hombre, su esposo, tomó su mano y la apoyó lentamente sobre el pezón húmedo. Después extendió la otra mano y la apoyó detrás del cuello de él; delicadamente, empujó su cabeza hacia abajo, hacia su pecho tibio.